Ya está. El último libro de Harry Potter ya está calentito en las librerías. Ya no habrá más esperas para conocer las aventuras del mago en su lucha contra Lord Voldemort. Ayer a las seis media de la tarde salió a la venta Harry Potter y las reliquias de la muerte y hoy, según las estimaciones de la editorial Salamandra, medio millón de fans ya lo tienen en sus casas.
Desde la Casa del Libro, la FNAC y el Corte Inglés, la respuesta siempre es la misma: "Se han superado las expectativas" y, aunque no proporcionan cifras, están muy satisfechos con la respuesta del público. Como puntualiza Mari Carmen Cabanillas, responsable departamento de Literatura Infantil y Juvenil de Casa del Libro de Gran Vía, "se han mejorado con creces las ventas del tomo anterior, Harry Potter y el misterio del príncipe".
Sin embargo, después de la larga espera -demasiado larga, según varias webs de fans- los seguidores más acérrimos ya han encontrado fallos a la edición en castellano de tan esperado libro. La lectura en inglés o las traducciones que desde el mes de julio han aparecido en internet, les permiten ser más puntillosos que nunca.
Críticas estéticas y de contenido
La web Harrylatino.com dedica un artículo a las "traducciones más alarmantes" de Harry Potter y las reliquias de la muerte. Así, por ejemplo, critican que en esta ocasión no se haya pasado al español Godric's Hollow (que en anteriores libros se tradujo como el Valle de Godric) o que se siga diciendo "capa invisible" en lugar de "capa de invisibilidad", mucho más fiel al término original.
Ya en el aspecto estético, la portada también ha generado reacciones contrarias. En bloghogwarts.com, varios comentarios de los fans muestran su rechazo a la ilustración de la portada. No son los únicos ya que la misma ilustradora, Dolores Avendaño, afirmó en una entrevista a EFE que su intención era que Voldermort tuviese más protagonismo en la portada, a lo que se opuso la editorial.
Sin embargo, y pese a las críticas, las ventas son todo un éxito.




