Controlador hasta el mínimo detalle, el nonagenario fotógrafo Irving Penn ha retratado a lo largo de su trayectoria a artistas, escritores, músicos, indígenas y muchas modelos. Siempre en su estudio y siempre capturando el alma de sus retratos, aunque para eso tuviese que valerse de engaños. Desde Picasso a Kate Moss, de Janis Joplin a Stravinsky, Woody Allen o Levi Strauss, centenares de personajes del siglo XX han pasado por su objetivo.
La librería y museo Morgan de Nueva York ofrece hasta el 13 de abril una selección de casi setenta retratos firmados por Penn. Bajo el título Encuentros cercanos: Los retratos de artistas y escritores de Irving Penn, esta exposición hace historia y se convierte en la primera que este centro dedica por entero a la fotografía moderna. Cuarenta años del trabajo de Penn, que abre un retrato de Chirico de 1944 y concluye con otra de Jasper Jones tomada en 2006.
Nacido en Plainfield en 1917, Irving Penn mostró en un primer momento interés por la pintura. Sin embargo, su convencimiento de que no podría ser más que mediocre en este campo, le hizo decantarse y explorar las posibilidades de la fotografía. La moda y Vogue le abrieron el camino, realizando en 1943 su primera portada para la revista y, a partir de este momento, los encargos nunca le han faltado.
En el estudio y a sus órdenes
Junto con Richard Avedon, Penn impuso una nueva corriente en el arte de capturar instantáneas. En lugar de los espacios abiertos y las escenas barrocas a las que estaba acostumbrada la moda, las fotos de estudio y los fondos blancos se abrieron paso con el objetivo de retratar almas y centrar la mirada del espectador.
Si Avedon recurría a jornadas agotadores para que sus modelos abandonasen cualquier fingimiento, el nonagenario no tuvo reparos en recurrir a engaños. Así, por ejemplo, durante la sesión dl comporsitor Igor Stravinsky, Penn no paró de hablarle en voz baja y, cuando el músico se puso la mano detrás de la oreja para oír mejor, disparó la fotografía.
No fue el único. Ante su cámara se sometieron Dalí -famoso en su tiempo por imponer su personalidad sobre los deseos del fotógrafo-, Truman Capote, Marcel Duchamp, Ingmar Bergman, Arthur Miller, Teneesse Williams o Georgia O'Keeffe.
Con una afición gradual al plano corto, Penn también ha retrato decenas de modelos como parte de sus encargos de Vogue. Y, en contraposición a este glamour, grupos de indígenas de Nueva Guinea, Nepal o Perú, durante viajes a estos países.
Creador de escuela, sello de Vogue y capturador de almas, Penn, pionero en la utilización del color, ha conseguido hacver reconocibles sus fotografías en blanco y negro en todo el mundo.




