Ya es público el tráiler de Batman the dark knight, la segunda entrega de las nuevas aventuras del hombre murciélago dirigida por Christopher Nolan y protagonizada por Christian Bale, tras Batman begins (2005), y cuyo estreno se espera para verano de 2008. Las primeras imágenes de la película insisten en una Gotham City tétrica, unos villanos macabros -el Joker más psicópata que nunca- y un héroe adusto.
Sin embargo, Batman no fue siempre un personaje terrible. El dibujante Neal Adams, cuya obra se recupera ahora, fue el máximo responsable de crear su imagen romántica a principios de los 70.
Un Batman fantástico
Batman nació en mayo de 1939 de la imaginación del guionista Bill Finger y el dibujante Bob Kane. Si en un principio se presentó como un violento justiciero urbano, las crecientes restricciones de la censura le obligaron en la segunda mitad de los años 50 a alejarse cada vez más de los crímenes realistas. Tanto es así que llegó a atravesar lo que algunos llaman una "fase del alienígena rosa", por el carácter fantástico que tomaron sus andanzas.
La divertidísima serie de televisión protagonizada por Adam West (Batman) y Burt Ward (Robin) entre 1966 y 1968 convirtió al encapuchado de Gotham en el superhéroe más famoso del mundo, pero a costa de convertirle en un icono camp. A finales de los 60, Batman tenía escasa credibilidad. Fue entonces cuando llegó Neal Adams al rescate.
Un Batman siniestro
Neal Adams (Nueva York, 1941) procedía del campo de la ilustración comercial y publicitaria, y durante su breve periodo de actividad en los tebeos introdujo una serie de innovaciones revolucionarias en las técnicas gráficas, en los recursos narrativos y hasta en el reconocimiento profesional de los historietistas. Entre 1968 y 1974 transformó a Batman de detective encapuchado en espectro de la venganza, dotándolo de un aura romántica que todavía pervive.
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Oscuro, nocturno y solitario es el héroe que concibió Adams junto al guionista Denny O'Neil.
Nuevos colores
Denny O'Neil (St, Louis, 1939) llegó a los cómics desde el periodismo, y trajo consigo temas arrancados de los titulares de la prensa. Con el Green Lantern/Green Arrow (1970-74) de O'Neil y Adams nacieron los "cómics relevantes", donde los supervillanos eran sustituidos por problemas de actualidad como la explosión demográfica, el racismo o las drogas.
El tercer gran título de Adams en DC fue Deadman (1967-1970), una serie sobrenatural protagonizada por un héroe que moría asesinado en el primer episodio y a partir de entonces vagaba como un fantasma en busca de venganza.
Adams, que también dibujó páginas memorables para Marvel en X-Men (1969) o Los Vengadores (1971-72), abandonaría casi por completo los cómics a mediados de los 70.
Planeta-DeAgostini ha recogido el grueso de su obra para DC en cinco lujosos volúmenes (tres de Batman, y uno de cada de Green Lantern/Green Arrow y Deadman), que sólo se ven lastrados por la aplicación de un desafortunado nuevo coloreado informático -cierto que supervisado por el mismo Adams- en las historias de Batman.





