Vicentín, al que da vida el gran Julián López, es una parodia de aquellos bakalaeros que poblaban el medio Levante español en los 90. Este fan de Chimo Bayo y la química reconoce oír voces: "Unas me dicen non-stop y otras por contra me dicen que nunca es suficiente, que ciego siempre, ciego siempre, ciego siempre".
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