Vivir más allá de la propia vida. Este el planteamiento inicial del grupo Etoy.Corporation cuando decidieron crear Mission Eternity Sarcophagus, una construcción que revisa la arquitectura funeraria y que acaba de ser galardonado con el primer premio vida de este año.
El proyecto consta de un contenedor de transporte de mercancías que viaja por el mundo y en el que Etoy ha diseñado un sarcófago de pantallas de LED para que cualquiera pueda legar sus recuerdos en formato digital. Las personas que deseen pueden solicitar que "la empresa preserve su memoria" a través de la digitalización de sus recuerdos son llamados "pilotos", como explica Pol, uno de los miembros de Etoy.
Los datos digitalizados de los difuntos (voz, imágenes, información personal) se conservan para siempre almacenados en ordenadores de los "ángeles", voluntarios de todo el mundo que guardan la memoria virtual en sus ordenadores. Hasta ahora dos personas fallecidas han cedido su memoria virtual para el proyecto. Este cementerio móvil ha sido premiado con una dotación de 10.000 euros.
Nuevas formas de vida
El segundo proyecto premiado, NoArk es obra de los australianos Oron Catts e Ionat Zurr. La obra está compuesta de una vitrina en la que se hallan distintos especimenes disecados de animales y una bandeja móvil con células biotecnológicas creadas de la mezcla. Esta neovida, masa de células vivas de diferentes organismos, no tiene clasificación biológica alguna.
El tercer premio, dotado con 3.000 euros y obra del argentino Leandro Nuñez, toma como punto de partida el juego de John ConwayThe game of life, basado en los autómatas celulares. Lo que en los 70 eran pequeños puntos en una cuadrícula que se multiplicaban o morían son ahora 50 robots con luz que se iluminan según patrones de comportamiento predefinidos, creando olas lumínicas. El usuario puede interferir iluminando los robots y alterando los patrones de movimiento de los robots.
Los premios VIDA premian desde hace diez años los proyectos artísticos que reflexionen en torno al concepto de vida artificial gracias a la tecnología y biotecnología.
Las obras premiadas este año podrán verse en el stand de la Fundación Telefónica, quien otorga los premios vida, en la feria de Arte Contemporánea de Madrid ARCO el año próximo. Para la siguiente edición de los premios se doblará la dotación económica y se creará una modalidad de galardón a toda una carrera.




