Hace cinco años que comenzó a celebrarse en Barcelona el único festival de cine dedicado exclusivamente a la música. Los organizadores del In-Edit Festival aseguran que el suyo es un evento "organizado por y para fans de la música".
La idea, más allá del objetivo principal de traer a España propuestas audiovisuales de muy difícil salida en el mundo de la exhibición de cine, es "incrementar el interés del público en los formatos audiovisuales partiendo del documental musical".
Un poco de todo
La presente edición del festival proyectará 50 piezas audiovisuales. Quince de ellos entran a concurso en una sección oficial que contempla premios de 2.000 euros al mejor documental nacional e internacional, también de 2.000 euros a la mejor película de ficción musical y de 1.500 para la pieza que más entusiasme al público.
La representación estilística en la sección oficial es heterogénea. Este año compiten piezas que documentan estilos tan dispares como la nueva ola neoyorquina o el grunge pasando por el funk marciano y el nuevo reggae:
Destaca Blondie: One Way or Another (de Matt O'Cassey, Reino Unido 2006), que explica el origen y ascensión a la superficie de la más mítica banda de la nueva ola neoyorquna a través de la voz de sus propios protagonistas, pero también George Clinton: Tales of Dr. Funkestein (de Don Letts, Reino Unido 2006), una pieza que relata en apenas una hora la vida y milagros de George Clinton, líder de las formaciones Parliament y Funkadelic y en cierto modo hermano bastardo e interespacial del genio James Brown.
Mención aparte merece Kurt Cobain: about a son (de A.J. Schnack, EE UU 2006), el laureado documental sobre el maltrecho líder de Nirvana que ha recibido grandes ovaciones en festivales como Toronto gracias a un fiel testimonio que recoge amplias declaraciones del propio Cobain.
Filias fuera de concurso
Los apartados no oficiales del festival están también plagados de títulos interesantes que permiten entrever las filias musicales de los organizadores.
La sección Exedlents, por ejemplo, tiene prevista la proyección de Altered by Elvis (Jayce Bartok & Tiffany Bartok, EE UU 2006), una pieza grabada en betacam que ilustra el amplísimo mundo de impersonators de Elvis Aaron Presley.
En el mismo cajón aparecen títulos como Love Story (Chris Hall, Reino Unido 2006), que narra la fascinante historia de la banda liderada por el recientemente fallecido Arthur Lee. "Love eran amor y odio, garaje punk y ácido, y pudieron haber sido más grandes que los Doors", dice el texto promocional sobre la película. O en otras palabras, los creadores de himnos como Alone again or o A house is not a motel, que en un mundo ideal habrían sido más populares que la mismísima Velvet Underground.
Destaca también el esfuerzo realizado por un grupo de universitarios norteamericanos en Sonic Youth: Sleeping nights awake (Michael Albright, EE UU 2007), grabado en betacam y que muestra una persecución a la formación de avant-rock más importante de todos los tiempos.




