Silvia Saint en su fugaz paso por La Farga de L'Hospitalet (Barcelona)
Carlos Albaladejo Barcelon
Jenna Jameson y tú sois las dos actrices más conocidas del porno mundial. Ella acaba de dejarlo y ha decidido quitarse los implantes de pecho. ¿Qué te parece su decisión?
No sé qué aspecto tiene Jenna ahora mismo, pero si ha decidido dejar el negocio y vivir como una persona corriente me parece estupendo.
¿Cuando dejes de trabajar como actriz porno seguirás sus pasos o piensas mantener tu figura exactamente igual que ahora?
No me lo planteo, Siempre formaré parte de esta industria. También estoy detrás de las cámaras y llevando mi página web.
¿Qué te parecen los actores que, una vez han dejado de trabajar, escriben sus memorias contando las miserias de la industria del porno?
¿Por qué contar sólo las cosas malas? Si alguien ha estado en esta industria seguro que también tiene cosas positivas que contar. Además, no tiene sentido escribir una autobiografía a los 30 ó 36 años. Tendrían que escribirse a partir de los 50.
En un mundo en el que cualquier persona a la que le guste el sexo puede convertirse en un actor amateur, ¿qué valor añadido tienen que ofrecer los profesionales?
Es cierto que cada vez que vengo al FICEB hay nuevas chicas firmando a los fans. Pero para ser un buen actor también hay cosas que hay que cuidar, como tener un buen agente que cuide de tí y no aceptes cualquier trabajo. Hay que ir más allá que simplemente aparecer en las filmaciones.
¿Y con respecto a quienes consumen vuestras películas?
Al público hay que demostrarle que tú pones los límites de lo que haces, no vas a ser famosa sólo por hacer cualquier cosa.
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En mi caso siempre he intentado estar en contacto con el público, tiene que haber algo especial con ellos. Ahora que me dedico a mi página web, estoy en contacto con mis fans a través del email.
¿Por qué los hombres entendemos y disfrutamos el porno y la mayoría de las mujeres no?
Hay muchas mujeres que si qué disfrutan con el porno pero que no lo demuestran como los hombres. Probablemente somos más tímidas, y además hay una serie de tabúes familiares que hacen que si una mujer reconoce que disfruta con el porno hacen que la miran de una forma un poco extraña.
Entonces, ¿todavía estamos en una sociedad machista?
Sí, en algunas cosas.
¿Y qué deberíamos hacer para cambiarlo?
No creo que eso se pueda cambiar, veo muy difícil que la gente lo aceptara.
¿Lees algún tipo de literatura erótica?
No suelo, aunque me gusta la historia de la prostituta de Once minutos de Paolo Coelho y los libros de Jackie Collins .





