Iceberg, New foundland de Frederic Edwin Church (1859) y El nombre, de Barnett Newman (1949)
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En su polémico libro Transformations in Late 18th-Century Art (1967), el historiador Robert Rosenblum argumentaba que las raíces del Modernismo no estaban en los primeros años del siglo XX, sino que se remontaban al siglo XVIII francés, donde se ven los primeros intentos de renovar las formas de representación visual en la pintura occidental.
Los franceses se pusieron tan contentos que el gobierno le hizo Caballero de la Legión de Honor en 2003 pero, para entonces, Rosenblum estaba más viajado y ya había cambiado de opinión: el verdadero renovador del paisaje no era francés sino alemán y se llamaba Caspar David Friedrich.
Con su primera gran pintura al óleo, La cruz en la montaña (El retablo de Tetschen), en 1808, Friedrich levantó la polémica, alcanzó el éxito y desató la corriente romántica en la pintura alemana, que pronto se convirtió en la más notable de Europa en la escuela de paisajistas.
La exposición de la Fundación March, inspirada en el ensayo más famoso de Rosenblum, recupera tres paisajes a la sepia de Friedrich -primavera, otoño e invierno-, de las cuatro estaciones del primero de sus ciclos de Jahreszeiten, perdidos desde 1935 y recién reencontrados.
La pintura moderna y la tradición del romanticismo nórdico
La abstracción del Paisaje. Del romanticismo nórdico al expresionismo abstracto muestra 124 obras, la mitad de autores del siglo XIX y la otra mitad del siglo XX, procedentes de más de una veintena de museos europeos y americanos y de algunas colecciones particulares.
Inspirada en el ensayo La pintura moderna y la tradición del romanticismo nórdico, la exposición es un viaje comparativo desde los paisajes del romanticismo decimonónico a las principales figuras del expresionismo abstracto norteamericano -Mark Rothko, Adolph Gottlieb, Barnett Newman y Jackson Pollock- y dos alemanes de la posguerra, el trágico Anselm Kiefer y Gerhard Richter, cuya serie de Himalayas sigue siendo uno de los trabajos más inquietantes del siglo XX.
Cubren el lapso temporal, entre 1803 y nuestros días, paisajes de autores siempre pertenecientes a la "tradición nórdica" como, además del citado Friedrich, Philip Otto Runge, J.C.C. Dahl, E. F. Oehme, Carl Gustav Carus, Carl Blechen, J.M.W. Turner, John Robert Cozens o John Constable; los luministas americanos del XIX como Church, Cole, Heade o Bierstadt; y autores que se encuentran en la transición del XIX al XX y en pleno siglo XX: Vincent van Gogh, Piet Mondrian, Edvard Munch, Emil Nolde, Paul Klee, Vassily Kandinsky o Max Ernst, entre otros.
La muestra estará abierta al público desde el 5 de octubre al 13 de enero de 2008.





