Juan Antonio Bayona en el Festival de Cine Fantástico de Sitges
Ainhoa Goma Barcelona
Guillermo del Toro, que es tu productor y padrino, dice que el guión de Sergio Sánchez es el mejor que ha leído en años. ¿Por qué le gustó tanto?
Guillermo se subió al proyecto de El Orfanato a raíz de la amistad que nos une desde hace muchos años y cuando leyó el guión quiso no sólo producirla sino también presentarla, lo que supone un compromiso especial.
A él le parece un guión muy inteligente. Plantea dos lecturas antagónicas de la misma historia al mismo tiempo: una realista y otra fantástica. A la hora de trabajar eso nos ha limitado mucho, sobre todo a la hora de plantear la secuencia.
No podíamos utilizar trampas o efectos digitales que son elementos del género, pero ha sido el reto de trabajar en esta película lo que ha hecho que las escenas finalmente sean más interesantes.
Hablas de la película como una obra de género de terror, pero en ealidad es una obra muy melodramática.
La película comienza con todos los elementos de película de terror. Yo creo que está justificado que haya toda esa serie de lugares comunes porque realmente es la protagonista quien finalmente los utiliza para construirse otra historia. Una fantasía con la que ella decide afronta una realidad muy dura.
Miedo en todas sus versiones
También es un homenaje a las películas de terror de los 70. Nombras Poltergeist, La Profecía y La Semilla del Diablo como referentes, pero también puede parecer un homenaje a El Sexto Sentido, que también es un homenaje al género de los 70. ¿Cuál es tu relación con el género del terror?
Yo creo que hay un clasicismo en la película que quizá coincida con otras propuestas del mismo tipo de los últimos años, pero nosotros teníamos las miras en las películas que veíamos cuando éramos niños.
Hay un viaje hacia la infancia que realiza el personaje de Belén Rueda y en ese sentido hay también un viaje a las películas que veíamos de niños.
Por un lado dices que "el miedo nace en el corazón de una familia perfecta", que puede ser una concepción distinta del miedo, y por el otro también dices que has pasado miedo a la hora de presentar tu película en el mundo real. ¿Son dos vertientes del mismo sentimiento?
No hay un malo en esta película, de hecho lo hay y a mitad de película lo hacemos desaparecer para que la gente entienda que no es este tipo de película. Empezamos como una película clásica de fantasmas y a medida que le vamos quitando esperanzas a la protagonistas la desnudamos hasta el final.
El miedo al que yo me refiero cuando hablo de mi trabajo en la película es el miedo a la responsabilidad de afrontar un trabajo en el que hay unas ilusiones depositadas.
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Es el mismo miedo por el que pasa el personaje de Belén Rueda, la responsabilidad. Y ella tiene una manera muy irresponsable de huir de ella, algo que me parece muy interesante. El personaje no es un ejemplo a seguir, como pueden serlo las heroínas norteamericanas.
El estado de la cuestión en España
En general existe la sensación de que trabajar en cine en nuestro país es muy difícil o hay que hacerlo en condiciones precarias. ¿Qué consejo le darías a la gente que empieza?
Yo no sólo estudié en una escuela de cine sino que después estuve dando clases en la misma escuela. Mi consejo sería que si realmente la sientes como tu vocación... Bueno, creo que si sientes la vocación te va a hacer llegar hasta donde quieras. Quien realmente crea que el cine es su vida, que se dedique. Si alguien no está seguro al 100% que no se dedique.
Una cuestión polémica. A raíz del rodaje de Woody Allen en España se habla mucho de los directores extranjeros frente a los españoles. ¿Crees que es cierto que se trata mejor a los de fuera?
Yo creo que es importante tratar bien a todos los directores, tanto a los nacionales como a los internacionales. Los internacionales dan una publicidad muy importante a las ciudades y entiendo que se les apoye.
Los nacionales son producto de la cultura de un país y también son necesarios. Creo que lo justo es que una cultura esté sostenida y que todo el mundo tenga salidas.
Hablemos de los Oscars. ¿Crees que te lo van a dar?
No pienso en ello. Hay una frase brillante de Tarantino que decía que sólo hay una lista mejor que los ganadores del Oscar, que es la de los que no lo han ganado.
¿Qué piensas de la gente que dice que eres el nuevo Amenábar?
El propio Alejandro Amenábar y yo nos reímos de eso. Nos conocemos hace años y compartimos la misma pasión por el cine de Spielberg.
Él incluso llegó a decir que se dedica al cine por la música de Superman y yo me dedico porque ví de pequeño Superman y quedé fascinado por ella.





