"Hablaremos dentro de muchos años de la suerte que tuvimos cuando pudimos ver esta exposición de James Ensor en Segovia" explica a una audiencia del Hay Festival, un grupo de no más de 35 personas, el escritor Andrés Trapiello.
James Ensor vivió entre 1860 y 1949, y fue fundador del grupo de artistas de vanguardia Los XX -junto al español Darío de Regoyo, entre otros-. Su obra, profundamente personal y misteriosa, fue incomprendida por su coetáneos y olvidada por sus sucesores.
Aunque el Círculo de Bellas Artes dedique estos días una exposición a Grosz, artista que bebe directamente de los aguafuertes de Esnor, el escritor Andrés Trapiello, en un acto celebrado hoy en torno a la figura del grabador y pintor, denunció que haya que recurrir a vías excepcionales para llegar a su obra.
"Esta exposición debería de haberse hecho por los museos contemporáneos españoles, y no por una institución privada como es Mapfre", se lamentó Trapiello.
Malditismo moderno
Esnor es un autor maldito, de culto, secreto, "tanto que a él no le encuentras, le tropiezas", explica el escritor. "Su voluntad de antimodernidad le convirtió en marginal" y, sin embargo, es un creador moderno, como lo es Solana, con quien lanzaron constantes líneas comparativas Trapiello y Pablo Jiménez Burillo, de Fundación Mapfre, durante la presentación. "Es tan moderno que los modernos no le pueden reconocer como uno de los suyos", apuntó este último.
El grupo de Los XX celebraba la pasión por las artes y no sólo por la pintura. Se juntaban y realizaban lecturas. Existía una admiración latente por Edgar Alan Poe, a quien Baudelaire, contemporáneo de Ensor, había traducido por vez primera. El belga sentía tal admiración por el estadounidense que le dedicó un grabado en tres versiones en torno a la historia de una pareja de bufones maltratada por el rey.
"Ensor también debería haber quedado, como Alan Poe, de paradigma de algo, pero no ha sido así y aquí estamos, dando la batalla, en Segovia", concluyó Trapiello.




