En enero de 2007, el museo Holocaust Memorial Museum recibió una donación anónima, un álbum de fotografías con la inscripción, Auschwitz 21.6.1944. La singularidad del libro es doble, ya que apenas existen fotos del mayor campo de concentración nazi, el complejo Auschwitz-Birkenau, y además son las primeras fotografías que muestran la vida diaria de los verdugos.
A pesar de no contener ningún nombre, las fechas y el varios restos de un uniforme hacen pensar que el álbum lo creó el Obersturmführer de la SS Karl Höcker, ayudante del comandante de Auschwitz, SS-Sturmbannführer Richard Baer. Höcker estuvo en el campo desde mayo de 1944 hasta la evacuación en enero de 1945 y se le considera responsable de unas 1.000 víctimas.
Las imágenes muestran la vida y actividades de los captores del campo. Incluso en la fase final de la guerra, después de que las tropas soviéticas hubieran liberado el campo, los oficiales de las SS tenían vida social y organizaban actividades lúdicas. El Museo abrió ayer las puertas de una exposición con el sorprendente material.
Lo cotidiano del horror
Fotos de jóvenes tomando el sol, cantando a coro o relajándose tras la jornada laboral. Las imágenes que se hicieron públicas ayer horrorizan por lo que no muestran: el campo de concentración de Auschwitz en 1944, donde los protagonistas son los miembros de las SS y las enfermeras en sus momentos de distracción.
Las imágenes muestran a miembros de las SS tomando un respiro al sol, comiendo o incluso en excusiones en los alrededores del campo. El periodo que recoge el álbum es del máxima utilización de las cámaras de gas, con la llegada masiva de judíos de Hungría. El único otro álbum conocido, hecho público en 1980, muestra específicamente como fueron seccionados estos grupos al ser traídos a Auschwitz.
La historia del álbum
En diciembre de 2006, un lugarteniente retirado del ejército de EE UU y antiguo miembro del cuerpo Counter Intelligence Corps (CIC) escribió a los archivos del museo. Entre las tareas del CIC, se llevaban a cabo de investigaciones sobre militares nazis para la oficina Fiscal de EE UU tras la Segunda Guerra Mundial.
Mientras estuvo en Alemania en 1946, el oficial estadounidense encontró el álbum abandonado en un apartamento de Frankfurt y se lo llevó. Ahora anciano, ha decidido donar el álbum de fotos de forma anónima.

