"Alumbramiento", protagonizada por Mariví Bilbao, Cristina Plazas, Manolo Soto, Marta Belenguer y Sara Párbole, cuenta la historia de una familia que se reúne una noche para compartir los últimos minutos de vida de una familiar de avanzada edad postrada en una cama y conectada a un respirador.
Cada uno de los miembros de la familia se enfrenta de distinta manera a la vida y a la muerte; mientras el hijo de la protagonista, a pesar del evidente sufrimiento de su madre, prefiere que ésta siga conectada al respirador y medicándose, su esposa prefiere que deje de sufrir y se enfrente a la muerte "igual que se ha enfrentado a la vida", según explicó el director hoy durante la proyección del cortometraje en Madrid.
A la espera de que su anterior cortometraje, "Contracuerpo", sea finalmente sea seleccionado para competir en la próxima edición de los Oscar -ya está entre los favoritos- Chapero-Jackson ofrece en "Alumbramiento" su visión sobre la vida y la muerte, una reflexión surgida a partir de presenciar las muertes de la generación más anciana de su familia.
"Viví momentos y situaciones que eran verdaderas epifanías personales, haciendo que despertase a lo que la muerte tiene que decir sobre la vida, a lo que es la vida con la muerte presente", asegura el director, quien con su nuevo cortometraje quiere expresar que "la defunción es una especie de parto en el que en vez de darse a luz a un comienzo, se despliega la creación de un cierre sobre el que sentí podía arrojarse más luz".
El rodaje de "Alumbramiento" tuvo lugar en apenas dos días, un ritmo frenético para conseguir que el filme pudiera participar en la competición Corto Cortissimo de Venecia.
La mayor parte de la acción se desarrolla en una pequeña habitación, con una cama sobre la que se encuentra Mariví Bilbao, quien está rodeada por el resto de actores.
"No hubo ensayos previos porque la muerte no se puede ensayar", explicó el director, quien aseguró que la improvisación permitió "que el momento de la muerte de la protagonista fue muy íntimo, intenso, en el que los actores lloraban de verdad; incluso lloraron los cámaras".
La protagonista, Mariví Bilbao, confesó que su papel fue muy fácil "porque fue un rodaje mágico" y porque tenía muy presente la "elegante" muerte de su hermana, quien falleció el mismo día que había recibido el guión de "Alumbramiento".

