El director brasileño Glauber Rocha
Glauber Rocha, considerado el mejor y más revolucionario director de cine brasileño, regresa este año al Festival de Venecia, veintisiete años después de haber causado allí una intensa polémica y veintiséis después de su muerte, dispuesto a estremecer de nuevo el cine comercial.
Glauber Rocha, que murió a los 42 años y fue uno de los padres del Cinema Novo brasileño, ganó en 1969 el premio del Festival de Cannes como mejor director por O dragão da maldade contra o santo guerreiro.
Una versión restaurada del filme A idade da terra (1980), el último y más polémico de los dieciséis que produjo, será exhibida el 8 de septiembre en la última jornada de la Mostra que comienza mañana, y también tendrá en una de sus muestras competitivas el documental Anabazys, una especie de escudero del filme de Rocha dirigido por su hija Paloma Rocha y por Joel Pizzini.
La rendición de Venecia al cine comercial
"Creo que ambos van a generar polémica. El filme porque aún es contemporáneo, una lección de cine, y sigue provocando reflexiones, y el documental porque hace revelaciones fundamentales de Glauber y cuestiona la propia edición del Festival de Venecia de 1980", dijo Paloma Rocha en una entrevista a Efe.
Cuando los premios fueron a las grandes productoras, Rocha protestó contra la rendición de Venecia al cine comercial
Fue precisamente en el festival de ese año, después de que los premios fueran distribuidos a largometrajes de grandes productoras, cuando Rocha, que esperaba un premio para A idade da terra, protestó contra la que llamó rendición de Venecia al cine comercial.
Este año, en cambio, Venecia se rendirá al genio del director brasileño y le homenajeará con la exhibición del filme que tantas polémicas causó cuando fue proyectado allí por primera vez.
"En Brasil nadie comprendió el filme y en Venecia y en el mundo fue masacrado, con excepción de algunos críticos y cineastas, como Michelangelo Antonioni y Renzo Rossellini, que lo consideraron una lección de cine", afirmó Paloma Rocha.
"Glauber pagó un precio muy caro, creo que pagó con la propia vida, por tanta incomprensión y por las acusaciones que sufrió", agregó la hija del cineasta al referirse al aislamiento en el exilio que mantuvo el director tras el rechazo a su último filme, y a su muerte un año después.
La revolución del código cinematográfico
A idade da terra, que el director argentino Fernando Birri calificó como "un testamento del futuro", supuso el último intento de Glauber Rocha de revolucionar el lenguaje cinematográfico y fue concebido por partes que podían ser vistas en cualquier orden.
Sus cuatro personajes, el Cristo-Pescador, el Cristo-Negro, el Cristo conquistador portugués y el Cristo Guerrero Ogum de Lampiao, son descritos por Rocha como "los cuatro caballeros del Apocalipsis que resucitan a Cristo en el Tercer Mundo".
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"Glauber puso en el filme todo su discurso estético y su relación con la pantalla. Se expuso por completo en la pantalla. Quiebra la narrativa cinematográfica convencional y lleva al extremo toda su experiencia, como si fuera el primero y a la vez su último filme", afirmó Paloma Rocha.
Según la directora, la película rompió con la narrativa cinematográfica en un momento en que Europa ya coqueteaba con las grandes productoras y el cine de autor comenzó a perder espacio.
El reconocimiento que nunca tuvo
"Y Venecia, veintisiete años después, percibe la importancia de este filme. Ahora todos podrán ver el filme y hacer una nueva reflexión sobre el mismo", aseguró.
"Será muy importante para reafirmar en este momento en el mundo la importancia del filme de autor, del filme independiente. Porque eso liberará; estimulará a las personas a volver a hacer cine y no sólo a producir filmes", profetizó Paloma Rocha.
Cine dentro del cine
Anabazys, que la directora define como un "escudero" que va abriéndole camino a A idade da terra, es un documental inspirado en el filme y relata cómo fue producido y en qué ambiente, pero también tiene un lenguaje y un montaje propio.
"No es un cómo se hizo. Tiene un montaje propio. No es lineal. En él Glauber entra en su propio filme, dialoga con los actores, dialoga con su propio filme y el filme restaurado dialoga con el viejo", explicó la directora tras indicar que el documental incluye varias grabaciones de diálogos de Rocha que eran inéditos.
"Es un filme sobre un filme, pero también tiene un contenido político, estético e histórico que lo convierten en el documental sobre la historia del cine brasileño", agregó.
Anabazys, que era uno de los nombres con que Glauber Rocha pensó en bautizar su última producción, fue concebido como un documental para acompañar la versión en DVD de A idade da terra, que será lanzada en octubre.





