Las llaves bajo el felpudo o en el buzón no son buenas soluciones, los cacos se las saben todas
El plan es que tu casa esté tal y como la dejaste, intacta, cuando regreses de esas esperadas vacaciones. Y hay dos reglas básicas, que nunca puedes olvidar en la antesala del descanso: engañar al caco y echar el lazo a tu vecino (si es de tu confianza, claro).
Persianas y puertas, llaves, la mascota, el correo, grifos y llaves de gas y luz... Antes de decidir qué te llevas en la maleta, tu cabeza es un hervidero de preocupaciones: ¿quién regará las plantas? ¿y si se produce un escape en el edificio, habrá alguien pendiente de mi hogar? Para todas las preguntas te proponemos alguna solución, aunque cada uno tiene sus propias respuestas. Así conseguirás que la única duda que te aceche a tu regreso sea tu destino vacacional del próximo verano.
¿Cómo disuado al ladrón?
Ventanas y puertas: La seguridad de las casas es el gran quebradero de cabeza del inminente viajero. Los ladrones, como los hoteles, están de temporada alta y hay que engañarlos indicándole que en nuestra casa hay vida más allá de las ventanas y puertas. Éstas deben estar cerradas a cal y canto, con rejas si dan a patios interiores, aunque las persianas no deben bajarse totalmente.

Las ventanas deben estar cerradas, y con rejas. De lo contario, como en la imagen, son una invitación al caco. No bajar las persianas totalmente para que aparente que hay alguien en casa
Los consejos básicos pasan por cerrar grifos y llaves de paso del agua y el gas, pero no de la luz, para que suene el timbre si alguien lo toca en presencia de un extraño. También debe haber electricidad para activar la siguiente función: es aconsejable comprar uno de los muchos temporizadores y programadores que se venden en el mercado para que, conectados a un aparato de música o una lámpara, se pondrá en marcha durante un periodo de tiempo para que parezca que la casa está habitada.
Incluso, los duchos en lo de la domótica aconsejan que, por un consumo bajo de electricidad y unos 20 euros, se puede colocar una Fake TV, un simulador de televisión que emite una luz y un parpadeo muy parecidos a los de un televisor de verdad, disuadiendo al amigo de lo ajeno de entrar en nuestro domicilio.
¿A quién dejo las llaves de mi vida?
Resuelto el estado de la casa, ¿dónde dejas las llaves? Si te las llevas y ocurre cualquier emergencia (inundación, incendio, fuga de gas...), la casa no caerá en las garras del caco, pero sí en las del fuego y la devastación. Convencer a un amigo o familiar de que se pase por allí de vez en cuando no siempre es tarea fácil, así que una decena de ayuntamientos de Madrid ponen en marcha durante los veranos el programa Vacaciones tranquilas.
Alcorcón, Fuenlabrada, Valdemoro, Rivas-Vaciamadrid... El último en llegar ha sido el de Alpedrete. Pueblos en los que cada vez se extiende más entre la población el hábito de dejar un llavero, un teléfono de contacto y el código de la alarma (si la hubiera) para cualquier urgencia en la Jefatura de Policía Local. Las fórmulas varían entre los municipios. En la mayoría entregas las llaves en un sobre lacrado, que sólo se abrirá si sucede algo en el domicilio correspondiente. Agentes en servicio durante el verano han llegado a recibir llamadas de personas "que se habían dejado la cafetera encendida", para que la apagasen y no sucediese nada. Pese a esta comodidad, los vecinos se resisten todavía a confiar sus llaves a la Policía y siguen siendo una minoría los que se acogen a este seguro programa.
'Guarderías' para todo
Mascotas: En la inmensa mayoría de los complejos hoteleros está prohibida la entrada de perros, gatos y cualquier otra mascota. Desde luego, la solución no pasa por la vía rápida y expeditiva del abandono, un recurso fácil al que se agarra un español cada cinco minutos, según datos de 2007, de modo que ayuntamientos y sociedades protectoras de animales tuvieron que hacerse cargo de 109.000 cachorros y 24.000 gatos.

Un perro cada cinco minutos es abandonado al calor del verano. Pero hay residencias y centros que los recogen, incluso de forma gratuito, hasta el retorno del dueño

Un vecino o un familiar nos regará regularmente las plantas, pero ya hay centros, como en Pozuelo, ideales para su cuidado
El mejor método, como se puede deducir de todo lo contado, es llevarse bien con el vecino y endosarle a él las llaves, que te riegue regularmente las plantas, que te recoja la correspondencia (por aquello de que buzón desbordado, vacaciones dilatadas) y, si no le molesta, nuestro tranquilo y pacífico perrito. Hoy por ti...






