Alejandro Serrano
Gustavo Bravo
"Mamá, llegas tarde. Se te adelantaron los periodistas". La madre de Alejandro Serrano estaba al otro lado del teléfono con una noticia que ya le habían dado los medios segundos antes. Alejandro obtuvo una media de 9,9 en la Selectividad de 2006, y fue la televisión quien le dio las buenas nuevas mucho antes de lo que tenía él pensado acercarse a su colegio para ver sus resultados en la pared, como los demás.
Alejandro no se esperaba esa nota, ni que sería la más alta de España. Pero lo que seguro que no imaginó fue lo que suponía para haber conseguido más décimas que nadie. Una carrera agotadora a jornada completa que comenzó en una calle de su barrio, en Aluche, a medio camino entre un campo de fútbol y su colegio, que le llevó a la redacción de media docena de periódicos y a responder frente a las cámaras de otras tantas televisiones.
Dos años después se encuentra a medio camino de terminar una doble titulación, de Matemáticas e Ingeniería Informática, en la Universidad Autónoma de Madrid. Las cosas le van bien, y las notas siguen altas, pero al margen de alguna broma en las presentaciones (como el chico del 9,90) su vida no se ha visto afectada en modo alguno por el hecho de ser el chico con la nota más alta, salvo que pudo estudiar lo que quiso.
"Me dieron una alegría y un día que no olvidaré, pero fue bastante agobiante. Tuve que quedar con todos en menos de ocho horas y cuando aún no había terminado con uno ya tenía que ver cómo podía ver al siguiente", explica. "Tuve que comer en 15 minutos en un burguer y comprar otra batería para el móvil porque simplemente se terminó. Llegué a pensar que se había estropeado".
¿Han vuelto a llamarte alguna vez?
No, sólo una. El año pasado me llamaron de un periódico para que les dijese algunos consejos para estudiar, pero nada más.
¿Qué fue lo que más te impactó de aquel día?
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Bueno, fue todo muy rápido. Lo que más me llamó la atención fue que todos me preguntaran lo mismo: Primero, que qué iba a estudiar, y segundo, que qué iba a hacer ese verano. No sé qué esperaban que respondiese. Al parecer fui la novedad porque normalmente suele ser una chica, y quizá por eso me prestaron tanta atención.
¿Fue igual para la tele que para los periódicos?
Me hicieron hacer cosas que no entendí demasiado en ambos casos. Recuerdo una reportera que me dijo previamente a la entrevista que simuláramos como que aún no sabía mi nota. Y sobre todo me acuerdo de los fotógrafos de los periódicos importantes, que me llevaban a sitios y me decían "ponte en esta postura o en esta otra". Uno me llevó a un parque, puso un pila de libros y me dijo que me sentase encima (se ríe).
Estás ahora examinándote de segundo de carrera, justo a medio camino de terminar. ¿Dirías que te ha favorecido ser el que más nota tuvo de España?
No, eres el más solicitado durante un día, pero luego la nota es una mera anécdota. Al final lo que puede importar quizá es la nota con la que terminaste el bachillerato o la nota que saques en la carrera, pero tampoco demasiado. Ni se liga más ni te dan regalos. Es la gloria de un día, y ya está.






