La suerte ha sonreído a la provincia de Barcelona: 128 series han caído en la capital y 60, en la localidad de Sant Quirze del Vallès. Las restantes siete series del 32.365 fueron vendidas en toras tantas provincias.
El Gordo del sorteo extraordinario de Navidad se ha vendido, pues, en ocho provincias y fue cantado a las 11.59 horas por los niños de San Ildefonso Vanesa Sánchez y Brandon Cabrera en la tabla 7. Además de Barcelona, el número ha sido vendido en Alicante, Soria, Orense, Guipúzcoa, Jaén, Madrid y Zaragoza.
Las administraciones donde se han vendido son la 35 de Barcelona, la 1 de Sant Quirze del Vallés (Barcelona), la 1 de Oñati (Guipúzcoa), la 56 de Zaragoza, la 1 de Torrevieja (Alicante), la 1 de Allariz (Orense), la 281 de Madrid, la 1 de Quesada (Jaén) y la 1 de Soria.
Lluvia de millones en las Ramblas
La administración número 35 de Barcelona tenía consignadas un total de 128 series del número 32.365, agraciado con el Gordo de Navidad, mientras la número 1 de Sant Quirze del Vallés (Barcelona), tenía otras 59, por lo que han repartido la mayor parte del primer premio de la lotería navideña.
En las Ramblas, donde se ubica la administración 35, la discreción de los premiados contrastaba con el enjambre de cámaras a la caza del afortunado. Alguno se lo puso fácil a los fotógrafos, como un joven que se rapó el pelo e hizo que le estamparan el número premiado en su cabeza. Mikel Iturriaga relata desde allí que el descorche de las botellas de cava corrió en principio a cargo de los responsables del local, que no se quedaron con ningún décimo.
Apenas se han acercado al local un par de premiados, pero pasaron desapercibidos, al contrario que en otros puntos de la península, donde los poseedores de otros números agraciados dieron rienda suelta a su emoción. Jamal Saed, natural de Bangladesh, tiene un décimo premiado y su pareja, otro. Ha posado tranquilo, pero sin mostrar el papel, arropado por varios compatriotas suyos, vecinos del Raval. Cocinero del restaurante Los Caracoles, ha confesado que su deseo es regentar su propio negocio y dejar de trabajar para otros.
El número, según el personal del despacho de loterías, fue muy repartido, ya que se vendió casi todo en ventanilla. Pese a ser un negocio de cambio de moneda y envío de remesas, los dueños creen que pocos números han volado al extranjero, informa el reportero de ADN.es. Los gestores están haciendo un recuento de las series vendidas en ventanilla. En el caso de que no se hubieran producido devoluciones, el importe de los premios repartidos ascendería a 564 millones de euros.
Del Euromillón al Gordo
En la madrileña calle de Embajadores, a la altura del número 65, Avelino no puede evitar contener su alegría. Este lotero de la administración El Tesoro de Embajadores ha repartido entre sus clientes una serie del Gordo. Es decir, tres millones de euros, informa Carmen Álvarez, que se ha desplazado hasta la administración.
Aunque él mismo no se quedó con ninguno de los boletos premiados, aseguró sentirse "satisfecho, con el deber cumplido" y contento porque toque en un barrio como el de Embajadores, donde viven "muchos inmigrantes y jubilados".
Hace unos meses en esta misma administración tocó el Euromillón y anteriormente la Primitiva. "Era lo que nos faltaba", aseguró a ADN.es Avelino, que esta mañana todavía no conocía ninguna de las caras que compraron el boleto ganador. Es "casi un milagro", confesó Rueda, quien ha recibido llamadas de clientes agraciados que, a primera hora, prefirieron no pasarse por el lugar.




