"¿Qué nos ocurrirá?" Esto es lo que se preguntan estos días muchos vecinos del Eixample barcelonés. Las noticias sobre socavones y graves problemas estructurales en un túnel ferroviario de l'Hospitalet -provocados por las obras que deben llevar el AVE hasta Sants- alimentan los peores temores de quienes el año próximo comenzarán a convivir con la prolongación de estos trabajos por el centro de la ciudad.
La Sagrada Familia auguraba una catástrofe con movimientos de 4 milímetros y en L'Hospitalet un muro se ha movido 40 centímetros
La plataforma AVE pel Litoral, que representa a cientos de vecinos, teme que lo sucedido ahora en la zona de obras de L'Hospitalet sea "premonitorio" de lo que podría suceder en las zonas habitadas donde pronto se deben adentrar las obras, según ha declarado el portavoz Pere Vallejo.
Cuando el tren de alta velocidad llegue a la estación de Sants se iniciarán los trabajos para que pueda llegar hasta la futura estación de Sagrera y, desde allí, seguir camino hacia Francia. Un túnel cruzará la ciudad pasando junto a miles de hogares y frente al templo de la Sagrada Família, aunque no por debajo.
Con lo sucedido en el año 2005 en el Carmel en mente, los vecinos y el Patronato constructor del templo llevan mucho tiempo tratando de modificar el trazado del futuro túnel.
La respuesta de la administración siempre ha sido contundente: el trazado es definitivo y se están tomando y se tomarán todas las medidas de seguridad necesarias para que no se repita un incidente como ese.
"¿No hay suficientes advertencias?"
Sin embargo, después de que las obras del AVE en su aproximación a la capital catalana hayan producido en la zona de Bellvitge (L'Hospitalet) hasta cinco socavones -sin mayor gravedad y reparados en unas pocas horas- ya acentuó la alarma de los cientos de vecinos agrupados en la plataforma AVE pel Litoral.
Cuando, finalmente, los trabajos causaron graves daños estructurales en un túnel de los ferrocarriles catalanes bajo el cual deben pasar los convoyes de la alta velocidad, la asociación puso el grito en el cielo.
"¿No hay suficientes advertencias de lo que ocurrirá?", se preguntaban en un comunicado emitido después que las obras del AVE dañaran una pantalla de protección de este túnel, por donde hasta el día del incidente circulaban diariamente unas 60.000 personas.
Sobre este túnel pasan dos líneas de Renfe, también cortadas, por las cuales transitaban otras 100.000 personas.
En su comunicado, la plataforma recuerda que el túnel del AVE previsto por el centro de la ciudad se cruzará seis veces con las líneas del metro y otras dos con las del ferrocarril.
"¿Qué nos dirán a los barceloneses, cuando haya situaciones como las de Bellvitge? ¿Dirán que es un accidente inesperado?", se preguntaba la asociación, que este miércoles ha presentado un recurso ante la Audiencia Nacional para solicitar la "suspensión cautelar" de las obras del AVE por el centro de la ciudad alegando "un riesgo que no se puede aceptar". La plataforma alega que los trabajos, que comenzarán a principìos del año que viene, han creado mucha "alarma social" en el vecindario y todavía se está a tiempo de rectificar.
Pero esta plataforma no está sola en su oposición al túnel por la vía judicial. El patronato de la Sagrada Familia también teme una catástrofe si el túnel pasa frente al templo y ha presentado su propio recurso al proyecto.
"Únicamente con un movimiento de cuatro milímetros" puede haber daños "irreparables" en el emblemático edificio, aseguró entonces el arquitecto jefe de la Sagrada Familia, Jordi Bonet. La pantalla de seguridad del túnel de los ferrocarriles afectado por las obras del AVE se desplazó 40 centímetros.
La Junta Constructora de la Sagrada Familia, que ha guardado un prudente silencio desde que se produjo el incidente, ha convocado este jueves a los medios de comunicación.





