Varias activistas de AnimaNaturalis se han enjaulado desnudas y con el cuerpo pintado de felino frente al Ayuntamiento de Tarragona para protestar contra el empleo de animales en las atracciones del Circo de Venecia.
La asociación en defensa de los animales reclama al consistorio que "no permita que circos de este tipo se instalen de nuevo en Tarragona", como hacen ciudades como Barcelona y Lleida o países como Suecia, Suiza, Dinamarca y partes de Inglaterra, Irlanda y Estados Unidos.
Según AnimaNaturalis, en el Circo de Venecia "los animales son esclavizados de por vida para entretener al público y obligados a vivir el resto de sus días en pequeñas jaulas o atados con cadenas, y los obligan a actuar bajo la amenaza constante de castigos psíquicos o físicos, usando látigos o barras de metal".
"Actúan sólo a causa del miedo", ha asegurado Aïda Gascón, coordinadora de la campaña Circos Sin Animales de AnimaNaturalis, que ha añadido que "cuanto más fieros son los animales, más duro es el castigo: barras de acero, látigos, picanas eléctricas, privación de agua y comida y aislamiento".
Desde la asociación se ha instado también a los ciudadanos a que "manden sus quejas a los ayuntamientos que permitan la instalación de circos con animales".




