Ahmed compró el billete porque a Jamal, su compañero de piso de 18 años, le gusta jugar a la lotería y un día le animó a quedarse con un décimo del 32.365. Lo compraron en la administración número 35 de Barcelona. Un gesto tan sencillo y 600.000 euros entre ambos en el banco. Como en el anuncio de donetes, empezaron a salir 'amigos' por todas partes.
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