Las mujeres son muy perfeccionistas y se autoimponen mucha disciplina, por lo que se les ha inculcado en su ambiente familiar, según una investigación de la Universidad de Alcalá encargada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Esto les ocurre todavía más a aquellas que ostentan puestos de responsabilidad como las directivas.
A esta conclusión ha llegado el estudio Más allá de la igualdad: el síndrome de la niña buena, de la que es autora la catedrática de la Universidad de Alcalá Alicia Kaufmann, y que dará a conocer en las jornadas Sociedad y tecnología, ¿qué futuro nos espera?, que se celebrarán los próximos días 20 y 21 (puedes consultar el programa completo, aquí en formato PDF). Las jornadas buscarán respuestas a preguntas que la sociedad se hace de forma habitual, como las siguientes: ¿Por qué las mujeres son siempre tan obsesivas con el trabajo? ¿Por qué se sienten culpables cuando no hacen lo que se espera de ellas? y ¿Por qué tienen que ser buenas y altruistas o se conforman con ganar en torno al 30% menos que los hombres?.
La catedrática de Sociología autora del estudio tiene la respuesta: "Las mujeres suelen ser adictas al mito de la perfección y desde el punto de vista organizativo, reproducen comportamientos que han heredado del entorno familiar".
Según las conclusiones del estudio, las mujeres desearían "demostrar al padre, y no a sus colegas masculinos como habitualmente se cree, que han interiorizado y aplicado los mandatos paternos, que insistían en el valor de la honestidad y la integridad por encima de todo, así como en la necesidad del trabajo duro, el esfuerzo, la constancia y la lucha".
Las jornadas, que tendrán lugar en el rectorado, están organizadas por la Universidad de Alcalá, la Asociación Madrileña de Sociología y el Colegio Oficial de Politólogos y Sociólogos de Madrid.

