El 47% de los profesores consideran que no están bien preparados para atender la realidad multicultural de los centros escolares, tras multiplicarse por diez desde 1997 el número del alumnado inmigrante en las aulas españolas.
Son datos de la Fundación Pfizer, que ha presentado el Estudio sobre la inmigración y el sistema educativo español, realizado a partir de entrevistas a los tres colectivos implicados (profesores, población inmigrante y española) con el objetivo de conocer esa nueva realidad multicultural.
Francisco Pascual, director de la Fundación Pfizer, señaló hoy que nuestro sistema de enseñanza es valorado de forma "muy positiva" ya que, a su juicio, "todos los aspectos analizados obtienen puntuaciones elevadas por los tres segmentos encuestados". Los inmigrantes lo valoran mejor (8 puntos sobre 10) que los profesores (6,3) y los españoles (6 puntos).
Ayudas a la escolarización
Entre las variables analizadas, las que peor puntuación han recibido por los entrevistados son las ayudas a la escolarización y el sistema de elección de centros escolares. Sin embargo, las que han aprobado con nota han sido la formación del profesorado, las instalaciones de los centros y el número de centros en relación a la población.
Asimismo, el estudio demuestra que tanto los profesores como la población en general coinciden en que las barreras para el desarrollo normal de la enseñanza son, principalmente, los problemas de conducta, el desinterés de los alumnos, el fracaso escolar o la falta de implicación de las familias. Más del 30% de los padres de inmigrantes no participa en las tareas escolares y el 20% no habla con el profesor de su hijo.
El estudio también demuestra que seis de cada diez españoles valoran de manera positiva la multiculturalidad en las aulas. Además, el 77,2% de los profesores asegura que los hijos de inmigrantes se han adaptado "muy bien" al sistema educativo.
Esta opinión es compartida por el 88% de los padres de estos niños, que, además, consideran que el profesorado está bien o muy bien preparado para enseñar a sus hijos (49,5%) y que el colegio de sus hijos fomenta la igualdad entre los escolares de diferentes nacionalidades y cultura (85%).
La barrera del idioma
La mayor dificultad que tienen los alumnos inmigrantes para integrarse es el idioma (43%), seguido de las diferencias culturales o del distinto nivel de estudios. Para superar estas barreras, solicitan de forma mayoritaria (8 sobre 10) la posibilidad de que se ofrezcan clases adicionales en castellano. Los profesores consideran que los niños españoles se han adaptado bien o muy bien (80%) a la presencia de alumnos originarios de otros países.
Sobre el acceso libre y gratuito a la educación, la práctica totalidad de los encuestados (98%) apoya este derecho, aunque el respaldo disminuye (sobre todo entre los profesores) si se les pregunta por la edad límite para finalizar los estudios obligatorios, que actualmente se sitúa en los 16 años (tras finalizar la Educación Secundaria Obligatoria), que lo apoya el 79%.
La mayoría de los padres matricula a sus hijos en centros públicos, sobre todo los inmigrantes (83%) frente al 78% de profesores o el 58% de españoles. En el caso de tener la posibilidad de elección, los profesores manifiestan más confianza en la enseñanza pública (82,7%), mientras que la población general se decanta algo más por los centros privados.
Así, algo más del 10% de los hijos de la población general acude a colegios privados, mientras que a un 23% les gustaría inscribirlos y casi el 30% de los inmigrantes educaría a sus hijos en estos centros. Sobre la calidad de la enseñanza, ésta obtiene mejor valoración en la Universidad y la educación infantil, que en la ESO.




