Mujeres que ejercen la prostitución en un club de alterne
Policía
Funcionarios de la Jefatura Superior de Policía de Extremadura, en colaboración con la de Valencia y de la Comisaría General Extranjería y Fronteras, han desarticulado una trama organizada dedicada a la introducción de mujeres brasileñas para su posterior explotación sexual en un club de alterne de Museros (Valencia).
Según ha informado hoy la Delegación del Gobierno en Extremadura, la banda estaba compuesta en España por dos ciudadanos españoles y una brasileña, que han sido detenidos.
Las fuentes indican que a raíz de la información remitida por la Policía Federal de Brasil, se realizaron gestiones que permitieron localizar al denunciante en Valencia y posteriormente localizar a otro testigo en Badajoz.
Con la información obtenida se inició una investigación en la que se comprobó la existencia de una organización formada principalmente por dos ciudadanos españoles y la pareja de uno de ellos.
Dentro de los trabajos de las tres brigadas intervinientes se llevó a cabo un control de extranjería en el club de alterne regentado por los detenidos y se identificó a quince mujeres de diferentes nacionalidades, la mayoría de origen brasileño.
Como máximo responsable de este grupo figura S.P.L., de 51 años y vecino de Cuenca, dueño y responsable del club de alterne utilizado por la organización, situado en la carretera de Valencia-Barcelona, en la localidad de Museros.
Junto a él y como colaborador se ha detenido a A.L.B., de 52 años, natural de Valencia y una mujer, S.V.S., de 25 años y nacionalidad brasileña, pareja del primer detenido.
Una vez en Valencia, las mujeres se encontraban que la deuda inicial de 800 y 1.000 euros que pactaban originariamente en Brasil con la organización, se triplicaba, llegando alguna de estas mujeres a declarar que debían pagar hasta 3.500 euros, por lo que se les obligaba a permanecer en el club de alterne hasta el abono de la misma.
Además ha sido detenida la brasileña E.A.R., de 19 años por infracción a la Ley de Extranjería. Los agentes se han incautado de 9.300 euros.





