El próximo domingo, la Reina Doña Sofía cumple 70 años. Y quizás haya considerado que era el momento de hablar sin cortapisas de algunos temas controvertidos y leyes aprobadas recientemente por el Gobierno español. Hasta el momento, no conocíamos las opiniones de Su Majestad sobre el aborto, el Ministerio de Igualdad, las clases de Religión, la eutanasia y los matrimonios homosexuales. Pero la Reina se abre para Pilar Urbano en el libro editado por Planeta y que sale a la venta hoy bajo el título La Reina muy de cerca.
Matrimonio homosexual. No obstante, a medida que se conocen algunas de las confesiones de Doña Sofía, se abre también más de una herida. Las primeras ampollas las han demostrado los colectivos de gays y lesbianas al leer la opinión vertida por la Reina, que en el libro admite ante su escritoria de cabecera: "Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, ¿pero que se sientan orgullosos de ser gays?, ¿que se suban a una carroza y salgan en manifestación? Si todos los que no somos gays saliéramos en una manifestación... colapsaríamos el tráfico en todas las ciudades. Si esas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país; pero que a eso no lo llamen matrimonio, porque no lo es. Hay muchos nombres posibles: contrato social, contrato de unión...".
La respuesta no se ha hecho esperar. Antonio Poveda, presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Felgt), ha tachado ese juicio como una "salida de tono intolerable" de alguien que que está "cuestionando al Parlamento y a las instituciones democráticas". Poveda calificó lo leído de "inaudito" y "sorprendente" que se manifieste contra movilizaciones homosexuales como las del Día del Orgullo Gay. "Lo hacemos porque todavía existe la homofobia", ha considerado Poveda, que aprovechó para recordar "la ostentación" que exhibida en las bodas de los miembros de la Casa Real.
Eutanasia y aborto. La Reina reflexiona en la página 161 del libro al ser interpelada por Urbano sobre la eutanasia: "No soy partidaria. La vida y la muerte no están en nuestras manos.¿Muerte digna? Totalmente de acuerdo. La persona que agoniza debe estar en las mejores condiciones, es su momento cumbre. Por mera humanidad, se le deben evitar los dolores, y para eso están los sedantes, los paliativos. Se le deben ahorrar sufrimientos, también morales, y para eso está la compañía de alguien que le conforte y le consuele. Pero es su momento. Es su muerte".
¿Y está a favor del aborto?, pregunta en la siguiente página la escritora y periodista."En absoluto. Hay que respetar a toda criatura viviente. A toda criatura que ha empezado a vivir. Y estar por la vida no es ser retrógado. Ni es sólo cosa de los cristianos. Es seguir la ley natural. Estoy segura de que eso lo firmarían tanto Bendedicto XVI , Papa católico, como Nelson Mandela, líder comunista".
De nuevo, cadena de reacciones en contra de su posicionamiento. La Asociación Pro-Derecho al Aborto ha tildado de "imprudente e inaceptable" que la esposa del Rey hable sobre un asunto "de gran trascendencia" para las mujeres españolas y que actualmente se encuentra a debate en una subcomisión del Congreso de los Diputados y una comisión de expertos a instancias del Ministerio de Igualdad. La fundadora de la asociación, Empar Pineda, ha pedido a la Reina que silencie su opinión en estos casos.
Igualdad. La Reina habla también en uno de la terna de libros publicados con motivo de su aniversario sobre el Ministerio de Igualdad, liderado por Bibiana Aído y que ha visto la luz este año."Yo estoy por la igualdad social y jurídica entre el hombre y la mujer: igualdad de trato, de educación, de derechos, de oportunidades... Ahora bien, no somos iguales. Fisiológica y psíquicamente, somos diferentes. Y lo que tendríamos que conseguir es que en las leyes se plasmase esa condición diferente como algo especial a respetar, porque está en la naturaleza".
A renglón seguido, la Reina añade: "No soy feminista ni machista. No me gustan las cuotas en los cargos de dirección o de gobierno. Quien valga que dirija, sea hombre o mujer".
Religión en las aulas. Antes, en la página 119 tumba de forma franca los argumentos que han inspirado la asignatura de Educación para la Ciudadanía. La Reina manifiesta: "En los colegios se ha de enseñar religión, al menos hasta cierta edad. Los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida; una orientación de moral natural: qué es el bien, qué es el mal; y una seguridad en que no estamos aquí solos, ni por casualidad, que hay algo más, que hay Alguien....".
Tormenta política
Algunas organizaciones sociales como Hazte Oír ha felicitado a Doña Sofía por su "claridad moral", la "racionalidad de la opinión impecable" y ha reprochado las acusaciones a Su Majestad por decir lo que piensa.
Pero en el seno de algunos partidos políticos, las reflexiones de la Reina han caído como un jarro de agua fría. Gaspar Llamazares, coordinador general de Izquierda Unida (IU), ha cuestionado las palabras de la Reina en contra de la denominación matrimonio homosexual. Llamazares se ha jactado de que en España "por suerte el Rey reina, pero no gobierna, y la Reina tampoco gobierna. Quien decide lo que es o no matrimonio es el Parlamento, y ha decidido que la unión entre homosexuales es tan matrimonio como la unión entre heterosexuales". Después de estas palabras, el diputado de IU participó en la subcomisión del Congreso encargada de revisar la ley sobre el aborto.
Más allá han ido dirigentes del BNG y el PSOE. Pese a que el portavoz del Gobierno en el Congreso, José Antonio Alonso, ha declinado hablar sobre las palabras de la Reina, en su partido el diputado socialista Manuel de la Rocha ha afirmado que la Reina ha "roto" el principio de neutralidad al que debe someterse" como esposa del jefe del Estado. Según De la Rocha, después de 20 años demostrando estar a la altura de su desempeño institucionalidad con "profesionalidad", la publicación de Pilar Urbano quebranta esa idea sobre la Reina. "Rompe la tradición de la Casa Real de no entrometerse en asuntos políticos" y "hace un mal servicio a la Corona que haga públicos ese tipo de comentarios que en su vida privada son perfectamente legítimos".
Olaia Fernández, representante del nacionalismo gallego en la Cámara Baja, ha abundado en esa tesitura, y aunque ha dicho "respetar" las valoraciones de la Reina, también sostiene que Doña Sofía "rompe" el principio de neutralidad y respeto a la pluralidad ideológica del Estado y que se refleja en las Cortes Generales, que han votado sí al matrimonio homosexual.




