La DGT asegura estar sopesando la normativa que obliga a los conductores a llevar en el coche un juego de luces de recambio, porque resulta imposible cambiar las bombillas sin ser un técnico y sin las herramientas de un taller.
Según la normativa vigente, la Guardia Civil le debe pedir a un conductor que pare su vehículo para notificarle que alguna de sus luces no funciona, debe pedirle que las cambie e incluso se le puede exigir que muestre que lleva el juego de luces de repuesto reglamentario.
Ha pasado al menos 22.000 veces en los últimos dos años, y la multa equivalente por no llevar las bombillas de recambio es de 150 euros. Lo que supone más de un millón y medio de euros al año generados por este tipo de infracciones, que además desde la propia DGT reconocen que se han incrementado..
La normativa contempla, al igual que ocurre con otros objetos como el triángulo o el chaleco de emergencia, que el conductor lleve obligatoriamente un juego de bombillas de recambio, aunque tal y como ha reconocido Victor Ricis, asesor de servicio técnico de Sagredo Motor, "no sirve de nada llevarlas, porque desde hace cinco años la mayoría de los coches llevan un sistema compacto de luces que necesita de un técnico especialista para poder ser manipulado".
"Según qué modelos puede incluso ser necesario extraer el faro completo", explica.
Aún se desconoce si se cambiará la normativa o cuándo se hará de producirse dicho cambio, aunque la DGT asegura estar estudiandoel caso.

