Alumnos en un comedor escolar
EFE
La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha advertido hoy de que mientras aumenta el sobrepeso en la infancia y la adolescencia, los menús de los colegios españoles siguen sin ajustarse a las necesidades dietéticas de los estudiantes.
Se estima que el 14% de los menores padecen obesidad y, pese a esta grave situación, los niños que comen a diario en sus centros "no reciben el aporte necesario de vitaminas, proteínas y grasas". Así lo ha aseguro parecen obtener el aprobadado la doctora Isabel Polanco, secretaria general de la AEP, quien ha dicho que con el comienzo del nuevo curso académico los menús que ofrecen los comedores escolares "no".
De hecho, ha esgrimido que se caracterizan por contener muy poca fruta, verduras y legumbres, mucha carne y una cantidad de pescado "totalmente insuficiente".
Mala estructuración
Otro de los aspectos que más preocupan a los expertos es la mala estructuración de los menús, porque la media de ingestión de fruta es de 3,4 veces semanales, la de verduras es de poco más de dos, las legumbres se consumen 1,4 veces a la semana y el pescado en 1,3 ocasiones.
Polanco ha declarado que el consumo de carne se considera elevado y que los menús presentan un exceso de grasa y de proteínas, frente a una cantidad deficiente en carbohidratos.
Dietas especiales
Los pediatras consideran imprescindible que los centros educativos ofrezcan dietas especiales a aquellos niños que las necesiten por causas médicas. Aún así, la mayoría de ellos no disponen casi nunca de formación específica ni de personal cualificado para ello.
Polanco ha hecho hincapié en que el ritmo de vida al que se ven sometidos los niños actualmente es cada vez más acelerado debido a las largas jornadas en el colegio, las clases de apoyo, los deportes y las actividades extraescolares. Todo ello ha cambiado el estilo de vida y la forma de alimentar a los más pequeños y, de este modo, la comida en familia, sobre todo en el medio urbano, prácticamente ha desaparecido o se limita a los fines de semana.
La comida tradicional se pierde
Los platos tradicionales se han sustituido por alimentos más prácticos y sencillos, generalmente a base de carbohidratos más simples, proteínas animales y exceso de grasas, ha agregado el profesor Alfonso Delgado, presidente de la AEP.
Delgado ha puntualizado que una dieta equilibrada en la infancia debe distribuirse a lo largo del día en cuatro o cinco comidas: el desayuno, la de media mañana o almuerzo, la merienda y la cena. "Aunque el desayuno es una de las comidas más importantes del día, la mayoría de los niños acuden al colegio desayunando de forma incorrecta o incluso en ayunas", ha concluido el experto.
La incorporación progresiva de la mujer a la vida laboral activa fuera del hogar o la aparición de nuevos modelos familiares ha hecho que cada vez más niños tengan que hacer uso de los comedores. En este contexto, la alimentación escolar constituye una "herramienta clave y un recurso imprescindible que es necesario gestionar de manera adecuada".
Los pediatras aseguran que el comedor escolar no debe ser un restaurante dedicado a repartir comida, sino un instrumento de educación sanitaria, pues a través de él se pueden modificar los hábitos alimentarios de la población.





