"Carril bici" en Madrid
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La bicicleta en España es un pasatiempo o como mucho un medio de hacer deporte, pero no una alternativa real de transporte. Así lo ha constatado Consumer Eroski n el estudio que ha realizado en 18 capitales españolas. Dos de ellas no disponen de carriles bici, en otras tres el equipamiento es tan escaso que a cada 50.000 habitantes le correpondería un kilómetro de carril bici, y sólo en dos casos se puede hablar de bici como transporte alternativo. A ello se suman las carencias de aparcabicis y la anecdótica conexión con el transporte público. Por tanto, los datos muestran que, salvo contadas excepciones, las ciudades de nuestro país pasan de la bici.
Por un lado, se han analizado 37 carriles bici y 11 servicios de alquiler público de préstamo de bicicletas en 18 ciudades: A Coruña, Alicante, Barcelona, Bilbao, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, San Sebastián, Santander, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza. Por otro lado, ha remitido a los ayuntamientos un cuestionario para conocer el equipamiento con el que cuentan para favorecer el uso de la bicicleta.
Las capitales peor equipadas para desplazarse en bicicleta son Alicante y Oviedo, que suspendieron de manera rotunda el examen con un ‘muy mal'. La razón: no disponen de bicicarriles ni de servicio de alquiler público de bicicletas. Murcia comparte esta nota porque tampoco cuenta con servicio de alquiler y porque su dotación de carriles bici es insuficiente. Algo similar ocurre en Málaga, Granada, Valencia y A Coruña, que suspendieron con un ‘mal'. En el extremo opuesto, se encuentran Barcelona, Bilbao, Córdoba, San Sebastián, Sevilla y Vitoria que aprobaron con un ‘bien'. Pamplona, Valladolid y Zaragoza recibieron un ‘aceptable'; y Madrid y Santander no superaron el ‘regular'.
Alquiler público de bicicletas
Potenciar el uso de la bicicleta en la ciudad pasa no sólo por tener una extensa y compatible red de bicicarriles, sino también por instalar un servicio público de alquiler de bicicletas disponible para todos los públicos. La pionera en nuestro país fue Córdoba (lo implantó en 2003); le siguió Vitoria (en 2004) y Madrid (en 2005). El resto lo instaló a partir de 2006. De cualquier modo, sólo 11 de las 18 ciudades analizadas contaban con uno, y de ellas habría que descartar Madrid: está pensado para el ocio (sólo puede utilizarse en el parque Juan Carlos I) y no tanto como servicio de transporte público.






