Un móvil con la hora correcta. O un reloj despertador. Es lo único que hace falta esta tarde para participar en la última flashmob convocada en Madrid, una acción colectiva de la que se conocen pocos detalles convocada vía internet por el grupo Madridmobs.
La de hoy, a diferencia de congelación colectiva celebrada en Atocha, es una mobida a ciegas. Es decir, los participantes no saben a priori qué van a hacer hasta que lleguen al lugar fijado por los organizadores.
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En el texto de la convocatoria distribuido por internet se indica que las personas que quieran participar de dicho evento tienen que presentarse a las 20.28 en la plaza de la Escuadra 11, en el céntrico barrio de Lavapiés. Allí, "un personaje con una peluca sensacional te dará el famoso papelito con las instrucciones necesarias", explica el e-mail.
Lo único que se requiere es llevar un teléfono móvil puesto en hora, o un reloj despertador, ganas de pasárselo bien y muy poca vergüenza, porque todas las flashmobs ocurren en lugares públicos.
Congelaciones y pompas
Las flashmobs o eventos convocados por SMS o e-mail sin significado aparente son un tipo de acciones colectivas que se popularizó en EEUU hace unos cinco años y que se en los últimos años se ha extendido a muchas capitales españolas.
La última flashmob celebrada en Madrid fue la convocada por Pixel y Dixel, un popular blog que consiguió que un buen número de personas se pusieran a hacer pompas de jabón con instrumentos de todo tipo por tercer año consecutivo.
Sin embargo, la quedada más popular fue la celebrada en Atocha en el mes de abril, durante la que cientos de personas se quedaron paradas durante cinco minutos. Otros ejemplos son la guerra de almohadas en Vázquez de Mella, también organizada por Madridmobs, y la besada en la plaza Luna., un intento comercial de rentabilizar para una marca de ropa este tipo de eventos.

