Las familias de tres niñas cuyos nombres son tristemente conocidos, Sandra Palo, Patricia Izquierdo y Mari Luz Cortés recorrerán entre las 18.30 y las 21.30 horas de hoy el trayecto que separa la Puerta del Sol y la Plaza de Cibeles, en Madrid. Lo harán acompañados por una multitudinaria -se prevé- marcha blanca de personas que desean no conocer los nombres de más menores a quienes la pedofilia robó sus vidas.
Ayer, en el programa Espejo Público de Antena 3, los padres de las niñas muertas reclamaban a la sociedad su importante participación en la marcha, con independencia de su color político, de su religión o raza. De hecho, no se permitirá la exhibición de ningún signo, símbolo o bandera de tal cariz. Porque los pedófilos no entienden tampoco de más razonamientos que sus ganas de poseer a un pequeño, persuadiéndolo, engañándolo y, en algunos casos, provocando incluso su muerte.
El único requisito para participar hoy de la marea blanca contra esos delincuentes sexuales es vestir de blanco, o en su defecto, usar pañuelos, gorras, abanicos o globos, de color tan puro como la inocencia robada a decenas de jóvenes desprotegidos. La marcha está organizada por las tres familias, colabora la asociación Protégeles y cuenta con su propia página web -www.sumatuvoz.com- donde se explican sus motivaciones.
Marcha blanca contra los pederastas
En la marcha, a la que ha confirmado su asistencia el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, se reclamará que se adecuen las penas por pederastia y pedofilia a la gravedad del delito ejectuado. También solicitarán el cumplimiento íntegro de las condenas impuestas, así como el incremento de las penas para delitos contra la libertad e indemnidad sexuales de menores, dada su especial vulnerabilidad, así como la graduación de las penas en función del número de actos y el tiempo durante el cual vienen siendo sometidos a dichos actos.
En este sentido, pretenden la eliminación de la pena alternativa de multa y la imposibilidad de sustituir la pena de prisión, así como el seguimiento psiquiátrico y judicial permanente a los abusadores. Para ello, piden el control electrónico de los abusadores en libertad provisional o con permisos carcelarios y medidas que garanticen que los abusadores no trabajen con niños.
Ello sería complementario a la privación total de la patria potestad para los padres pederastas condenados por sentencia firme. Consideran además necesaria la creación en España de un registro de pedófilos y agresores sexuales de niños, similar al existente en otros países como Gran Bretaña y penalizar o contemplar como tipo penal el delito de apología de la pedofilia y pederastia.
Los familiares contemplan también la adopción de medidas sociales para las víctimas y medidas cautelares y preventivas tendentes a evitar la reincidencia de los delincuentes condenados por pedofilia o pederastia.
El padre de Mari Luz Cortés,Juan José Cortés, continuará, además, con su iniciativa de recogida de firmas para regular la condena perpetua para los pederastas, como el presunto asesino de su hija el pasado mes de enero, Santiago del Valle.
Esta iniciativa de las marchas blancas nació en Bélgica en 1996 cuando la indignación y rabia contenida de los belgas explotó en la calle. La sociedad belga se quedó estupefacta cuando supieron que el pederasta Marc Dutroux, un electricista retirado condenado a 13 años de prisión por secuestrar, torturar, abusar y violar sistemáticamente a seis niñas de entre 8 y 19 años, salió a la calle sólo con tres años de condena en su haber. Dutroux asesinó a cuatro de esas niñas.
Los belgas exigieron con su White March cambios en la protección para sus niños y la depuración de las responsabilidades pertinentes.
Tres casos y un único destino para sus agresores
El caso de la pequeña de Huelva es el más reciente. Mari Luz desapareció el 13 de enero de 2008 en la capital onubense. Toda la ciudadanía se sintió golpeada por la tragedia de la familia cuando 54 días después de su desaparición, aparecía el cadáver de la niña flotando en la ría de Huelva. Al cabo de unos días, era detenido por presunto autor de los hechos, Santiago del Valle García, pendiente de cumplir una condena de dos años y nueve meses de cárcel que se le impuso en 2002 por abusar sexualmente de su propia hija, de también cinco años.
Una serie de errores judiciales y administrativos propiciaron que estuviera en la calle cuando cometió presuntamente el asesinato de la pequeña. Actualmente está ingresado en la cárcel de Albolote (Granada), en prisión preventiva por los abusos y la muerte de Mari Luz.
Patricia Izquierdo sufrió abusos sexuales de su padrastro desde los 10 a los 15 años. Durante esos cinco años ocultó a su familia lo que le estaba sucediendo por vergüenza y por miedo. Finalmente lo contó ante el temor de que su hermana pequeña estuviera sufriendo los mismos abusos, algo que después se confirmó. Pero no puedo resistir más las secuelas psicológicas de tantos años y terminó por suicidarse en el metro de Madrid. El padrastro de Patricia ha sido condenado a 3 años de cárcel por los abusos a Patricia y un año y medio por los de su hermana.
Sandra Palo fue violada, atropellada y quemada viva en 2003 por un grupo de jóvenes, algunos de ellos menores. El grupo de menores que violaron y quemaron viva a esta madrileña acumulaban más de 700 denuncias ante la Comisaría de Policía de Alcorcón y la Fiscalía de Menores. Por ser menores, nunca entraron en prisión y hoy, el más conocido de sus agresores, El Rafita, se encuentra en libertad vigilada.




