La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha asegurado esta tarde en una entrevista concedida a la Cadena SER que "no llevaba escrito el término miembras en el discurso" que pronunció ante los diputados en la Comisión de Igualdad del Congreso el pasado lunes. Ha asegurado que "fue un lapsus lingüístico, pero un lapsus que ha provocado un debate interesante en el lenguaje de género".
Según ha dicho la ministra, su recién creado departamento "tiene prioridades más importantes en la lucha contra la discriminación y el maltrato de la mujer", y que su empleo del término miembras, aunque "fue anecdótico", sí ha originado un gran revuelo que debe ser aprovechado para entrar en el fondo del sexismo del lenguaje.
De hecho, ha comparado la situación con el hecho de que, hasta hace poco, "la ministra era la mujer del ministro" y, en la actualidad, con el Gobierno de Zapatero, la ministra ocupa más de la mitad de los sillones azules del Congreso.
Aído ha omitido entrar en polémicas con Alfonso Guerra, dirigente socialista que hoy ha comentado que intentar "introducir el término miembra en el diccionario es una pérdida de tiempo". No obstante, la ministra de Igualdad sí ha lamentado que "palabras como guay o fistro tuvieron que superar menos obstáculos para ser admitidas por el diccionario de la Real Academia Española" que ciertos usos femeninos. Pese a lo dicho por la ministra, la palabra fistro no puede encontrarse en el diccionario académico.
La ministra ha ratificado que cree que "hay una cuestión de género de fondo, de machismo. De hecho, de los 43 miembros de la Academia, sólo tres son mujeres".




