Los padres españoles son menos permisivos y han reforzado el principio de autoridad con sus hijos en los cinco últimos años, y muchos no toleran la posibilidad de que sus hijos fumen porros o se acuesten con su pareja en la vivienda familiar.
Así se desprende de las respuestas de 1.500 jóvenes de 15 a 29 años a una encuesta del Instituto de la Juventud (Injuve) dada a conocer hoy, donde se les pregunta sobre las personas mayores, las relaciones familiares y la igualdad entre hombre y mujer.
Además, la mayoría afirma que puede reunirse sin problemas en su casa con su novio o con un amigo (64%). Sin embargo, la mayoría de jóvenes declara que dicha permisividad no alcanza la posibilidad de organizar una fiesta en casa. Tampoco la de mantener relaciones sexuales con su pareja en casa: sólo el 27,7% de los chicos y el 14,4% de las chicas podría hacerlo sin ningún problema.
Salir de noche y levantarse tarde
Con respecto a los grados de libertad de los que gozan en cuanto a las salidas nocturnas, el 46% de los solteros que viven en el domicilio familiar tiene libertad absoluta para volver a casa a la hora que quiera; un 27% tiene algunas restricciones y un 21% tiene hora de regreso fijada por los padres. En el caso de las chicas, los padres son mucho más restrictivos: el 29,3% de ellas no pueden olvidarse del reloj cuando salen.
A la mañana siguiente, la mitad de los consultados puede levantarse los fines de semana cuando le apetezca, un 32% lo hace con algún problema y un 13% dice no poder levantarse cuando quiere.
Aunque son mayoría quienes pueden pasar la noche fuera de casa sin problemas (46%), el número de jóvenes que tiene problemas para hacerlo (33%) y el de quienes no pueden hacerlo (18,5%) es numeroso.
Enlaces recomendados
En cuanto al consumo de alcohol y otras sustancias en casa, hay cierta permisividad con las bebidas alcohólicas (43%), que desaparece cuando se trata de fumar "porros": el 67% no puede hacerlo y el 17% podría hacerlo con dificultades.
Mejor con las madres
En general, la calidad de las relaciones paterno-filiales de la juventud española son buenas (86%), frente a tan sólo el 2% que declara tener una relación bastante mala con sus padres. Predomina la buena relación con las madres (92%) frente a los padres (82%).
Es muy similar la proporción de jóvenes que consideran que una madre que trabaja no puede tener la misma relación de calidez y estabilidad con sus hijos que una que no trabaja (49%); y la de quienes opinan lo contrario, es decir, que sí puede tener una relación cálida y estable con sus hijos aunque trabaje (47%).
Los jóvenes que creen que las relaciones de las madres con sus hijos no se deterioran por el hecho de trabajar fuera del hogar, corresponden en mayor medida a los más jóvenes, a los no casados y a los estudiantes.
En el apartado relativo a las personas mayores, la mayoría de los jóvenes cree que su situación ha mejorado mucho respecto a la de hace 40 años (71%), un 11% cree que es similar y un 13% opina que es peor.

