Agentes Rurales, representantes del departamento de Medio Ambiente y miembros de la Fundación FAADA han decomisado 50 perros que se encontraban en grave estado de desnutrición en el municipio de Alós de Balaguer.
Según señala en un comunicado el cuerpo de agentes rurales, la mayoría de los animales, utilizados para la caza, se encontraban en un estado de desnutrición grave, llenos de parásitos y con enfermedades sin tratar, y más de la mitad de ellos eran cachorros.
Los perros vivían permanentemente atados con poco más de un metro de cadena, con un bidón como único refugio y sin acceso permanente al agua. Además, el único alimento que se les suministraba era pan seco y, en algunas ocasiones, gallinas muertas y enteras.
Estas condiciones infringen, según los agentes rurales, numerosos puntos de la Ley de Protección de los Animales de la Generalitat de Cataluña.
Acumulaba varias denuncias
El propietario de los animales había sido denunciado en reiteradas ocasiones por el Cuerpo de Agentes Rurales y por el Seprona de la Guardia Civil desde el año 2001 por no disponer de ninguna de las licencias necesarias para mantener este número de animales.
Los perros permanecen ahora bajo la custodia de varias protectoras privadas de Cataluña, ya que el Ayuntamiento de Alòs de Balaguer, como la mayoría de los municipios de Lleida, no dispone de ningún convenio de recogida de animales, tal y como obliga la citada ley.
La Fundación FAADA ha anunciado que interpondrá la pertinente denuncia contra el propietario solicitando su inhabilitación para la tenencia de animales.




