Sangre en los muros, en los cristales, en el suelo. Sangre también sobre un cartel que reza Cinco meses sin Carlos. Así, a modo de recordatorio, han amanecido este viernes las instalaciones de un puñado de medios de comunicación madrileños, entre ellos El País, Cope o ADN. Se cumplen cinco meses de la muerte de Carlos Palomino, el joven antifascista a quien le arrebataron la vida cuando acudía a reventar una manifestación ultraderechista en Madrid.
La acción, según un comunicado enviado por grupos antifascistas a La Haine, se llevó a cabo en 13 empresas periodísticas, acusadas de haber dado un trato "siempre sesgado, siempre intencionado, siempre buscando igualar las ideas de igualdad, respeto y justicia, con las de superioridad, desprecio y arbitrariedad".
Nosotros los medios, dicen los autores de la nota, somos "cómplices de las agresiones fascistas". Además del diario ADN, el color rojo, símbolo del asesinato de Carlos Palomino, también tiñó las sedes de El Mundo o el Grupo Prisa. Una acción anterior contra el asesinato del joven propició que manase agua roja de La Cibeles, Neptuno y otras 17 fuentes de la Comunidad de Madrid.




