La directora de la clínica Isadora de Madrid, Marisa Castro (izquierda), y la portavoz de la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI), Empar Pineda, atienden a los periodistas tras declarar ante el juez.
EFE / Sergio Barrenechea
El Ministerio del Interior ha abierto una investigación interna para determinar si la actuación de la Guardia Civil en el caso de Clínica Isadora, dedicada a practicar abortos, fue correcta, aunque "sin interferir" en la investigación judicial abierta por supuestos abortos ilegales.
La investigación interna sobre los protocolos de actuación de los agentes del instituto armado y su adecuación a la normativa vigente no finalizará hasta que acabe el proceso judicial por el caso.
Según informa hoy el diario El País, la Guardia Civil desobedeció la orden de un juez de Madrid de cerrar las pesquisas, siguió adelante con su investigación sobre la clínica Isadora de la capital.
Las pesquisas de la Guardia Civial arrancan después de una denuncia presentada el 9 de junio de 2006 por la plataforma antiabortista La Vida Importa ante la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil contra Isadora por tirar restos humanos (de fetos de más de ocho meses) y biosanitarios (gasas o jeringuillas) en los cubos de basura.
La denuncia motivó la apertura de una investigación en febrero de 2007 por parte del Seprona, que verificó que la clínica vulneraba la normativa que regula la gestión de residuos medioambientales y que practicaba abortos ilegales.
Críticas a la investigación
La investigación de la Guardia Civil había provocado duras críticas de los sectores partidarios del aborto libre y una semana de huelga de las clínicas abortistas.
Un portavoz de la Guardia Civil ha declinado hacer comentario alguno sobre la investigación abierta en el Ministerio del Interior toda vez que el caso está todavía en los tribunales.





