Santiago del Valle García, de 52 años, detenido ayer en Cuenca por la muerte de Mari Luz Cortés, ha declarado que abordó a la niña en la calle, que le acompañó por voluntad propia hasta su casa y que cuando subían las escaleras la menor cayó accidentalmente y falleció. Según su relato, a continuación la condujo a la ría de Huelva sin determinar cómo y la arrojó al agua en un punto que tampoco ha precisado, informaron fuentes de la investigación.
La Policía detuvo a este hombre, su esposa y dos de sus hermanos por la desaparición y muerte de la niña, cuyo cadáver apareció flotando en la ría de Huelva el pasado 7 de marzo. La detención se basa en los análisis de los restos hallados en el cuerpo, fruto de la investigación llevada a cabo desde la aparición del cadáver de la niña.
La Delegación del Gobierno en Andalucía confirmó que esta es la segunda vez que el hombre es detenido por este caso, y que se ha detenido también ha su hermana. Fuentes cercanas a la investigación asegurán que también otro hermano del principal sospechoso ha sido detenido, informa Efe. Su esposa ha quedado en libertad con cargos.
Santiago del Valle fue detenido por primera vez días después del suceso en Granada, pero se le dejó en libertad porque en ese momento no se encontraron pruebas de su vinculación con los hechos. Al parecer la mujer detenida podría haber actuado como "encubridora" del crimen.
Abusaron de su hija
Del Valle y su mujer fueron condenados en 2002 en Sevilla por abusar sexualmente de su hija de 5 años, delito del que culparon a un profesor del colegio de la niña y por el que reclamaron 60.100 euros.
Santiago del Valle García fue condenado a dos años y nueve meses de cárcel por un delito de abuso sexual continuado, en una sentencia confirmada en 2006 por la Audiencia de Sevilla.
Los abusos comenzaron en la primavera de 1998. Santiago del Valle tocó en los genitales a su hija y la obligó a masturbarle, hechos de los que tenía "pleno conocimiento" la madre y también condenada, I.G.R.
En enero de 1999 el padre acudió al Juzgado de Guardia de Sevilla y denunció los abusos pero culpó de ellos a un profesor de gimnasia de su hija en el colegio público Almutamid de Sevilla, que como consecuencia de ello estuvo imputado durante un año y medio.
Además acudió a Canal Sur Televisión, que emitió en dos informativos una entrevista a Del Valle en la que pedía una indemnización de diez millones de pesetas (60.100 euros) a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía.
En su sentencia, el juez consideró que los dos condenados padecían esquizofrenia paranoide, con una minusvalía del 75% el hombre, y del 65% su esposa, pero en el momento de cometer los hechos no sufrían ningún ataque que "alterara su capacidad de entender y querer".
Retirada de la custodia
El matrimonio, residente entonces en la barriada marginal de las Tres Mil Viviendas de Sevilla, fue condenado además a seis años de retirada de la patria potestad sobre sus dos hijos, una niña que ahora tiene 15 años y su hermano de 9, que en la actualidad están tutelados por la Junta y en acogimiento con otra familia.
Además de los abusos sexuales, S.V.G. fue condenado en 2003 por el delito de denuncia falsa al imputar al profesor, ocasión en la que el juez le impuso un año de internamiento en un centro psiquiátrico porque consideró que cuando ocurrieron los hechos el hombre sí sufría una descompensación de la esquizofrenia paranoide que sufre, y que "anulaba totalmente sus facultades cognoscitivas y volitivas"
El padre de la niña, Juan José Cortés, conocía desde hace tiempo al detenido, que ahora vivía en su misma barriada El Torrejón de Huelva "Sabemos que es él, estamos seguros y no es una sorpresa para mí", dijo.
Allí es donde desapareció Mari Luz Cortés el pasado 13 de enero, después de abandonar su domicilio para ir a comprar chucherías a un quiosco cercano.
Después de 54 días desaparecida, el 7 de marzo un operario de Cepsa vio un cuerpo en la zona de los petroleros del Puerto de Huelva, que posteriormente se comprobó que era el de Mari Luz.




