Lo pederastas que ya están en la cárcel
Guardia Civil
Dos de los tres individuos cuya fotografía fue publicada este miércoles por la Guardia Civil en su página web, solicitando la colaboración ciudadana para localizarles, ya fueron detenidos por delitos sexuales vinculados a la pederastia y cumplen condena en la actualidad.
Uno de ellos, al que corresponde el rostro más orondo, nació en Perú y fue arrestado en 2003 en Estados Unidos, país del que tiene pasaporte, mientras que el segundo, moreno y sin barba, fue detenido en Dinamarca en 2006, según informaron fuentes policiales.
La aparición de sus rostros en vídeos que circulaban por la Red en los que se abusaba de menores permitió a las policías estadounidense y danesa iniciar sendas investigaciones que concluyeron en la identificación y posterior detención de los dos pederastas.
El detenido en 2003, Joe Louis Sigourney, fue condenado al año siguiente a 20 años de prisión. El segundo, Tom Bajarne Tokeland, fue detenido en su país de origen, Dinamarca, en 2006.
Admiten el error
La Guardia Civil admite que hubo cierta precipitación a la hora de difundir en su página web las fotografías de tres individuos cuyos rostros aparecían en vídeos en los se abusaba de menores pero, a la vez, achacó esta circunstancia a un exceso de celo, según indicaron a Europa Press fuentes oficiales del Instituto Armado.
A pesar de esta precipitación, el Instituto Armado se felicitó de que, gracias a la difusión de las mismas, se haya podido localizar a estos dos individuos y ahora se les puedan imputar nuevos delitos relacionados con la pederastia, según las mismas fuentes.
La Interpol habría evitado el embrollo
El cotejo de estas fotografías con el archivo de Interpol hubiera permitido a los agentes del Instituto Armado conocer los arrestos de los dos pederastas, añadieron las fuentes consultadas.
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En la inmensa mayoría de los casos, los agentes parten de pistas mucho menos contundentes que un rostro. A principios de 2005, la Policía española obtuvo, procedentes de Interpol, unas imágenes en las que aparecían varios niños siendo sometidos a abusos. En una de ellas se detectó un ticket, que resultó ser de Cercanías de Renfe, y en otra, una toalla del hospital madrileño de La Paz.
Las pesquisas apuntaron a alguien que reparaba ordenadores y que podría utilizar en sus visitas empresas las terminales de éstas para intercambiar archivos pedófilos.
Una ardua investigación culminó con la detención de un madrileño de 23 años acusado de violaciones a siete niños de entre 1 y 5 años, a otro dos jóvenes, también presuntos violadores de menores, y a otras dos personas, por servirse de las imágenes y actuar de encubridores.
En otra ocasión, el flujo de la información fue inverso. Los agentes españoles reconocieron el himno de Perú en el tono de llamada del móvil del violador y se pusieron en contacto con las autoridades de ese país, concluyendo la operación con el arresto del pederasta.





