La Junta de Castilla y León, a través del Servicio de Sanidad de Castilla y León (Sacyl), ha renovado la tarjeta sanitaria a una mujer por tercera vez desde su muerte, en 1993, víctima de un cáncer, según ha denunciado hoy en declaraciones a EFE un hijo de la fallecida, Carlos Almarza.
El denunciante ha considerado esta situación como evidencia del "mal funcionamiento" en el que, en su opinión, incurre a veces la Administración, a cuyos responsables ha advertido de que, "si piensan achacar esto a un error informático, entonces hay que recomendarles que vuelvan al lapicero".
El origen de este caso se remonta a octubre de 1993, fecha en la que falleció esta mujer, N.M.R., de 58 años y adscrita al centro de salud Condesa de Sagasta de León, a causa de un proceso canceroso.
Comunicaciones reiteradas
Pocos meses después de su fallecimiento, su hijo recibió en su domicilio la nueva tarjeta sanitaria de su madre, circunstancia que se repitió en 2000, según ha relatado Almarza, quien ha puntualizado que a este error se le sumaron los recordatorios que, cada año, siguió enviando el Hospital Monte San Isidro de León para que N.M.R. acudiera al centro a revisar la evolución de su enfermedad.
Por este motivo, el hijo de la fallecida decidió informar a los responsables de este hospital público del hecho de que su madre ya había muerto hacía siete años.
"Dejaron de llegar las convocatorias para que se realizase las mamografías, pero, sorprendentemente, a finales de 2007, volvió a llegar una nueva tarjeta sanitaria, en la que se le renovaba hasta el año 2016", ha explicado Almarza.
Tras subrayar que, después de la muerte de su madre, la familia cursó todos los trámites legales oportunos para certificar la muerte de N.M.R., el hijo ha reiterado su crítica hacia las autoridades sanitarias.
Sobre la razón de su queja, ha señalado que ha decidido hacer pública su situación después de conocer otro reciente caso en Ávila, según el cual una familia ha hecho público su malestar por hechos similares relacionados con una persona fallecida hace diez años.
En este sentido, ha dicho que su única motivación es "que se ponga remedio de una vez a un hecho insólito".




