La pesadilla de Martí Turégano empezó el 28 de marzo de 2007, cuando la policía le detuvo a raíz de una denuncia de su ex mujer. Estaba acusado de abusar sexualmente de los dos hijos de la pareja, motivo por el que ingresó en prisión.
Ahora, después de haber pasado cuatro meses en la cárcel, la Audiencia de Barcelona le ha absuelto al no encontrar ninguna prueba contra él, ya que la acusación de su mujer no se sustenta en ninguna prueba convincente y las declaraciones de los dos hijos de la pareja, que fueron el principal argumento para su ingreso en prisión, han sido cambiantes en el tiempo.
Además, los psicólogos no han encontrado pruebas ni indicios de abusos sexuales en los niños, de manera que los jueces apuntan que las declaraciones de los pequeños, de 3 y 6 años, pueden haber sido inducidas por la madre.
Reconstruir la propia vida
"Estoy en tratamiento psiquiátrico desde que salí de la prisión, de donde salí con diez kilos menos, no podía dormir, ni descansar, ni tampoco comer sin devolver. Ahora, poco a poco, voy recuperando algunos hábitos. Desde octubre he ido recuperando poco a poco mi vida, he empezado a trabajar de nuevo hace dos meses y ya puedo dormir por las noches", explica Martí, quien asegura que "perdonar no sé si podré, pero olvidarlo no".
Sin embargo, este vecino de Mollet de 34 años y contable de una multinacional tiene claro que los más perjudicados "han sido los niños" y también su familia y por eso, pedirá legalmente responsabilidades a su ex mujer y a algunos medios de comunicación que considera que no contrastaron la información cuando se formuló su caso.
Temor al reencuentro
Por supuesto, lo que más desea ahora es volver a ver a sus dos hijos, de los que no sabe nada desde hace casi un año. Martí Turégano salió de la cárcel en julio, pero todavía están vigentes unas medidas cautelares que le impiden acercarse a sus hijos, medidas que se levantarán "en dos o tres semanas".
Aún así, su principal preocupación es "la reacción" de sus hijos "después de que durante un año no han sabido nada de su padre", aunque espera que dentro de poco pueda abrazar a sus hijos y, con ayuda profesional, ir recuperando su relación, "que era muy buena". Turégano tampoco descarta, en un futuro, pedir la custodia de los hijos.




