El Ayuntamiento de Madrid quiere implantar su propio sistema de préstamo de bicicletas (conocido popularmente por el nombre marca barcelonés, Bicing) antes de terminar este mandato e integrarlo completamente en el sistema de transporte público de la ciudad.
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Así lo ha confirmado a ADN.es el director gerente de la empresa municipal de transporte de Madrid, Javier Conde, quien ha dejado bien clara la intención de la capital de sumarse a este movimiento internacional adhiriéndose a la iniciativa barcelonesa de impulsar una red mundial de ciudades con bicis públicas, el protocolo de intenciones de la cual también han firmado este viernes en Barcelona representantes de Sevilla, París, Londres, Lyon, Milán y Tel-Aviv, además de Madrid y la propia capital catalana. Washington y Estocolmo se suman a la iniciativa aunque no han asistido al encuentro.
Los integrantes de esta plataforma podrían crear, una vez todas ellas cuenten efectivamente con sistemas de préstamo de bicicletas, un carné de usuario único que sirva en todas las ciudades consorciadas.
Según han confirmado este viernes en Barcelona los representantes de estas ciudades, Londres concluirá su fase de estudio en 2008 y tiene el compromiso de implantarlo antes de los Juegos Olímpicos de 2008, Tel Aviv licitará el contrato de gestión el próximo año y Milán está trabajando seriamente en ello aunque sin fechas marcadas. Washington prevé estrenar el servicio en primavera, mientras que Sevilla, París, Lyon y Estocolmo se encuentran entre las ciudades que ya cuentan con bicicletas públicas.
Madrid quiere recuperar el tiempo perdido
La gran apuesta de Madrid para recuperar el tiempo perdido respecto a otras ciudades de su entorno (como Barcelona o Sevilla) en la implantación de la bicicleta pública será la "intermodalidad", es decir la "integración en el sistema de transporte público", según ha contado Conde.
El director de la empresa de transporte público de Madrid ha confirmado, tal y como ya avanzó ADN.es, que los modelos de bicing que están tomando como referencia son, "en primer lugar, Barcelona, y en segundo, París", dado que son los dos únicos sistemas ya en activo que, por sus dimensiones, pueden servirle de ejemplo a la capital española.
Para la implantación de su propio servicio de Bicing, Madrid deberá hacer frente al inconveniente de su particular "configuración orográfica", con importantes cuestas, según ha reconocido Conde. Por ese motivo, probablemente se seguiría el modelo barcelonés, que limita la creación de estaciones en áreas con pendientes no superiores al 4%.
Conde ha asegurado que "no tenemos una fecha determinada para la puesta en marcha" del proyecto, todavía en fase de análisis, pero ha confirmado que el Ayuntamiento está "pensando en este mandato municipal".




