La Comisión de Garantías de la Videovigilancia ha acordado autorizar al Ayuntamiento de Madrid la instalación de 31 cámaras en las zonas del centro con mayor actividad de la prostitución, las calles de Montera, plaza de la Luna y calles aledañas, informaron fuentes de la propia comisión.
Sin embargo, la comisión pone varias restricciones al Ayuntamiento: las cámaras no podrán grabar sonido, y tendrán limitado su ángulo de acción para que no puedan grabar en el interior de las viviendas.
Además, todas las grabaciones se tendrán que destruir en siete días, excepto si alguna de ellas haya dado lugar a una instrucción judicial, en cuyo caso quedará a disposición del juzgado competente.
Las grabaciones serán responsabilidad de unos funcionarios muncipales concretos y los entornos sujetos a grabación deberán estar señalizados.
Los requisitos se cumplirán "a rajatabla"
El concejal de Seguridad de Madrid, Pedro Calvo, apuntó que los requisitos se "cumplirán a rajatabla", además de indicar que con las cámaras el consistario pretente dar respuesta a la demanda de seguridad de los vecinos de la zona.
Este sistema de vigilancia (ver mapa) abarcará la calle Montera, en el tramo de Gran Vía, entre Callao y la Red de San Luis, así como la Plaza de Santa María Soledad Acosta (más conocida como Plaza de la Luna) y su entorno.




