Un ciudadano rumano se ha rociado de gasolina y se ha quemado a lo bonzo frente a las dependencias de la Subdelegación del Gobierno de Castellón. El hombre, de entre cuarenta y cincuenta años, se encuentra en estado grave en un centro sanitario, informaron testigos presenciales.
El herido amenazó durante varios minutos con prenderse fuego y, pese a los esfuerzos por parte de su mujer y otros familiares, acabó rociándose con la gasolina que portaba en una botella de agua de 1,5 litros.
Al encender su mechero, dos agentes de la Guardia Civil y él mismo intentaron desprenderle de las ropas y consiguieron apagar el incendio. Uno de los agentes resulto herido en una mano al tratar de apagar el fuego. Pocos minutos después acudía un SAMU y era trasladado a un centro hospitalario.
"Se encuentra en estado grave, pero no se teme por su vida", ha indicado el subdelegado del Gobierno, Antonio Lorenzo, quien explicó que el rumano "pedía ayuda para volver a su país".
La mujer del quemado explicó a los medios de comunicación presentes que su marido, su hija y su nieto habían venido a España para trabajar y habían sido estafados tanto en el trabajo como en la casa en la que supuestamente iban a vivir.




