Cómo empezar un relato de una persona afectada de una enfermedad "invisible" , pero que día a día la padece y encima tiene que estar casi pidiendo perdón por estar enferma y que los demás la vean en apariencia perfecta, casi guapa y con una cara que irradia felicidad...
Qué triste es esta vida en la que sólo cuenta el cómo te ven las personas por fuera y por más que tú digas que no estás bien, que te duele todo -y cuando dices todo..es todo tu cuerpo-, que estás agotad@ sin apenas haber hecho nada, cuando hace poco te comías el Mundo, hacías tu casa, trabajabas...salías con amig@s...y tu cuerpo te respetaba.
Sin embargo, ahora con poco que hagas es como un Mundo, como escalar una montaña... y encima tienes que escuchar de algunos médicos especialistas de la S.S y de Mutuas, que en teoría tendrían que ser lo que más te comprendieran, que lo único que tienes que hacer es no darle a la cabeza, no estar deprimid@.
¿Cómo estarían ellos si todos los días fueran iguales?, si todos los dias te doliera una parte o todo tu cuerpo y encima tuvieras que poner buena cara para que los demás no piensen que lo único que quieres es llamar la atención y que todo lo que necesitas es hacer mas cosas...¡qué ironía!, qué más quisiera yo que volver a ser la que era...
En fin, esta carta, sobre todo, es un llamamiento no sólo a la sociedad sino y, ante todo, al colectivo MÉDICO, para que de una vez por todas nos dejen de tomar por loc@s, hipocondriac@s, vag@s...y nos traten como a personas que tienen que soportar el convivir con una enfermedad crónica, invalidante (segun la O.M.S), aunque aquí de invalidante nada y menos por la burocracia de la S.S.
Sólo me gustaría añadir que estaría bien que de una vez por todas empiecen a darse cuenta que somos seres humanos y que hoy me ha tocado a mí, pero mañana te puede tocar a ti y entonces, ¿cuál será tu pensamiento?...




