El primer carguero ruso de nueva generación Progress M-01M se ha acoplado hoy a la Estación Espacial Internacional (EEI) con 2,5 toneladas de carga útil, según ha informado el Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia.
La nave se ha enganchado a las 12.28 GMT (13.28 hora española peninsular) al módulo Pirs de la estación espacial, cuya tripulación permanente está integrada en la actualidad por los astronautas de la NASA Michael Fincke y Sandra Magnus y el cosmonauta ruso Yuri Lonchakov.
Hoy mismo se espera el aterrizaje en Florida del transbordador estadounidense Endeavour, que regresa de la plataforma orbital con siete astronautas a bordo tras 16 días de misión. De momento, y debido a las malas condiciones meteorológicas que se están dando en el Centro Espacial Kennedy, la agencia espacial estadounidense se ha visto obligada a retrasar la maniobra.
Estaba prevista para las 18.19 GMT (19.19 hora española peninsular) y se ha pospuesto para las 19.54 GMT (20.54 hora española peninsular), aunque las autoridades de vuelo también podrían desviar el transbordador hacia la pista de apoyo de la Base Edwards de la Fuerza Aérea de California.
Acomplamiento manual
Al tratarse del primer carguero de la nueva serie, la operación de acoplamiento ha sido realizada por Lonchakov en régimen manual a través de los ordenadores de la EEI y no de forma automática, como solían hacerlo las Progress anteriores, según ha explicado la agencia Interfax.
En las próximas horas, los tripulantes de la plataforma orbital comprobarán el estado hermético del ajuste y nivelarán la presión en la nave y la estación, tras lo cual abrirán las compuertas y procederán a descargar la Progress.
Entre el material transportado destacan 185 kilogramos de agua, 105 kilogramos de equipamiento científico y también 37 kilogramos de equipos de audio y vídeo, además de objetos personales y regalos de familiares y amigos de la tripulación de la EEI.
La nave fue lanzada el pasado miércoles desde el cosmódromo kazajo de Baikonur y ha realizado un vuelo de cuatro días, y no de dos, para probar el funcionamiento de su sistema de mando digital, según explicó antes del lanzamiento el jefe del programa de vuelo del segmento ruso de la plataforma orbital, Vladímir Soloviov.
Dos Progress en el espacio
Según un portavoz de la agencia espacial rusa Roscosmos, las trayectorias de vuelo del carguero Progress y del transbordador Endeavour no se podían superponer, por lo que quedaba descartado que se cruzaran en el espacio.
Sin embargo, sí han coincidido dos naves Progress, ya que la anterior M-65, que se desenganchó de la plataforma orbital el pasado día 14, permanece en el cosmos en vuelo autónomo como laboratorio científico.
Hasta su hundimiento el próximo 7 de diciembre en el llamado "cementerio de naves espaciales" en el océano Pacífico, los expertos utilizarán la Progress M-65 para realizar experimentos para el Ministerio de Defensa de Rusia, ya que este tipo de estudios están prohibidos a bordo de la EEI.




