La Agencia Espacial Estadounidense parece haber resuelto el problema con el nuevo sistema para convertir la orina y el sudor en agua potable que se encuentra instalado en la Estación Espacial Internacional (EEI), según ha informado hoy una fuente oficial de la NASA.
El aparato, que forma parte del nuevo sistema de 250 millones de dólares que ha sido instalado en la EEI, no ha funcionado correctamente durante los tres primeros intentos que se han hecho para reciclar la orina.
Ahora, según ha explicado el director de vuelo Brian Smith, y tras las dos primeras series de modificaciones que se han realizado para estabilizar el centrifugado del aparato, parece que funciona. Ayer completó un ciclo completo de cinco horas de funcionamiento y hoy está a punto de acabar su segundo periodo de prueba.
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De todas formas, la NASA quiere que la tripulación del transbordador espacial Endeavour que se encuentra en misión en la plataforma traiga a la Tierra muestras para analizarlas antes de decidir si el agua obtenida a partir de este sistema de purificación es apta para el consumo.
Por ello, los ingenieros de la agencia espacial han ordenado mantener el sistema funcionando durante todo el día para procesar orina suficiente antes de la partida del Endeavour, que se ha retrasado un día, hasta el viernes, a la espera de las muestras.




