Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participa en dos artículos de la última edición de la revista Science sobre las investigaciones de pulsares que han realizado los telescopios MAGIC y Fermi.
El telescopio terrestre MAGICha detectado la emisión pulsada de rayos gamma de mayor energía descubierta hasta el momento en un pulsar de la nebulosa del Cangrejo, ubicada en el centro de la constelación de Tauro.
El trabajo sobre el telescopio Fermi describe el primer hallazgo de un pulsar en rayos gamma, el CTA 1, ubicado a unos 4.500 años luz de la Tierra en el segundo cuadrante de la Vía Láctea.
Diego Torres, que trabaja en el Instituto de Ciencias del Espacio en Barcelona destaca la importancia de los proyectos: "Los pulsares tienen unos campos magnéticos y gravitatorios muy intensos; tanto que esas circunstancias no se pueden reproducir en un laboratorio terrestre. Por ese motivo, los resultados de estas investigaciones aportan mucha información sobre el comportamiento de la materia en condiciones extremas".
Detección desde la Tierra
MAGIC,el mayor telescopio de rayos gamma del mundo, ha detectado la emisión de rayos gamma procedentes de un pulsar de energías a partir de 25 Gigaelectronvoltios, la mayor registrada hasta el momento y que equivale a unos cinco mil millones de veces la energía de la luz visible.
Además, de los casi 2.000 pulsares conocidos, sólo siete han sido detectados en rayos gamma y ninguno a energías tan altas. La detección ha sido posible gracias a una mejora de la electrónica del telescopio que ha permitido disminuir el umbral de observación.
"MAGIC ha conseguido determinar la energía a partir de la cual la emisión del pulsar desaparece abruptamente, en torno a los 20 Gigaelectronvoltios. Un valor tan alto era inesperado e indica que la emisión gamma ocurre lejos de la superficie de la estrella de neutrones", comenta Marcos López, uno de los responsables del estudio de pulsares con el MAGIC.
La nebulosa del Cangrejo, que se encuentra a unos 6.000 años luz de la Tierra, en el centro de la constelación de Tauro, es el resto de la explosión de una supernova que se produjo en el año 1.054. En su centro se encuentra el pulsar del cangrejo, una estrella de neutrones de unos 20 kilómetros de diámetro y poco más de una masa solar, resultado de la explosión de la estrella original.
Pulsar de rayos gamma
El trabajo sobre las observaciones del telescopio espacial Fermi de la NASA describe el primer hallazgo de un pulsar en rayos gamma. Está asociado al remanente de la supernova CTA 1, ubicado a 4.500 años luz de la Tierra en el segundo cuadrante de la Vía Láctea, y cuya búsqueda en radio no había dado resultados.
La radiación del pulsar se encuentra pulsada, con un periodo de 316 milisegundos lo que, junto a otras medidas realizadas con el telescopio, determina su edad en unos 10.000 años, y que coincide con la edad estimada para el remanente.
CTA 1es el primer pulsar cuya radiación esta dominada por la banda gamma del espectro electromagnético. "Esta detección implica que pulsares brillantes en rayos gamma pero débiles en rayos X y radio pueden ser detectados en una fracción apreciable de los remanentes de supernova. Esto abre la posibilidad de realizar estudios sobre la física de la emisión en pulsares y la evolución de remanentes jóvenes", describe Torres.




