Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington (Estados Unidos) ha identificado una mutación genética que permite a los nematodos recuperarse de una carencia de oxígeno o hipoxia. Los resultados del estudio se publican en la revista Science.
Los cambios en los niveles de oxígeno son importantes en un amplio rango de procesos biológicos, desde la hibernación animal a la supervivencia de las células y la enfermedad.
La sensibilidad de las células y organismos a las lesiones por falta de oxígeno varían en gran medida pero se desconoce la base molecular sobre estas diferencias. Para identificar los genes que ayuden a determinar la sensibilidad a la hipoxia, los investigadores, dirigidos por Lori Anderson, realizaron un análisis del gusano C. elegans, buscando las mutaciones que permitieran una recuperación de la hipoxia.
Identificaron una mutación en estos gusanos que suprime la traducción del material genético del gusano, el ARN, en la proteína. Esta supresión parece producir resistencia a la hipoxia en parte al reducir la toxicidad de las proteínas no plegadas.




