Las abreviaturas utilizadas masivamente en los mensajes de telefonía móvil no están acabando con la ortografía, como muchos académicos de la lengua piensan, pero sí que tienen un efecto negativo directo: entorpecen la comunicación.
Así lo asegura un estudio australiano, que señala que los mensajes SMS escritos con abreviaturas se tardan mucho más en leer y entender que los convencionales.
El informe de Nenagh Kemp, de la Universidad de Tasmania, usó a 55 voluntarios para que redactasen mensajes con todo tipo de abreviaturas usadas frecuentemente en telefonía móvil. Después, les solicitó que leyesen en voz alta y clara esos mensajes en sus dos verisones: la abreviada y la convencional.
"Sto n hay kin lo lea"
La conclusión fue muy clara. Pese a que escribir en la jerga SMS acortaba sensiblemente el tiempo de redacción de los mensajes, éstos así escritos se tardaban en leer el doble de tiempo que cuando estaban bien redactados.
Los voluntarios, además, cometían muchos más errores cuando estaban descifrando la jerga SMS que cuando leían en inglés convencional.
Kemp, que señala que la causa de esta lentitud está en la dificultad que conlleva el hecho de descifrar -literalmente- lo que pone en el mensaje, añade además que no ha encontrado ninguna relación entre las habilidades ortográficas de los sujetos de su estudio u las abreviaturas SMS.
O en otras palabras: que los usuarios que escriben en jerga SMS utilizan un código independiente al usado en condiciones normales, por lo que el hecho de que escriban mal en un móvil no implica necesariamente que no sepan hacerlo correctamente fuera de él.




