Un equipo de científicos taiwaneses ha descubierto una nueva especie de bacteria que, propagada por las pulgas de las ratas, puede causar una grave infección cardiaca en los humanos, según publica la cadena británica BBC.
En un estudio publicado en el Journal of Medical Microbiology, los científicos explican que las ratas de ciudad, que son las más grandes y comunes, podrían ser las culpables de que se esté propagando esta nueva bacteria, que es una variante de la Bartonella y los expertos temen que se convierta en un grave problema de salud en los seres humanos.
Hasta ahora, como explica la cadena británica en su web, se han descubierto más de 20 especies de Bartonella que pueden causar varias enfermedades como la angiomatosis bacilar, o infección del bazo, la endocarditis, que es la inflamación del endocardio, el revestimiento interno del corazón, o alteraciones del sistema nervioso, entre otras. Pero ahora, el nuevo patógeno de preocupa mucho más a los científicos.
"Es una nueva especie llamada 'Bartonella rochalimae' que fue descubierta recientemente en un paciente que tenía el bazo inflamado y que había viajado a América del Sur", ha declarado a la BBC el profesor Chao-Chin Chang, de la Universidad Nacional Chung Hsing en Taiwán y director del estudio.
Hacen falta profundizar más en el estudio
Al pensar que podía tratarse de una enfermedad transmitida de animales a personas, los expertos decidieron investigar más para saber si habían sido los roedores los portadores de la bacteria y los responsables del contagio, como ha explicado el investigador. Además, y aunque no se sepa con seguridad, la principal ruta de transmisión de infecciones de la rata al humano podría ser la pulga.
Según los datos recogidos por la cadena británica, lo que sí se sabe es que los roedores son portadores de varias bacterias de Bartonella, como la B. elizabethae, que puede causar endocarditis, y la B. grahamii, que causa neuroretinitis en los humanos, que es la inflamación de la retina y el nervio óptico.
Así, en el curso de la investigación, los científicos tomaron muestras de 58 roedores, incluidas 53 ratas marrones, 2 ratones y 3 ratas negras, y descubrieron que de los seis que portaban la bacteria Bartonella, cinco eran ratas marrones, cuatro de las cuales portaban la B. elizabethae.
Entonces descubrieron otra cepa que no se había documentado previamente y que se identificó como B. rochalimae, como ha explicado el profesor Chang a la BBC. El estudio, sin embargo, es muy pequeño y, según el científico, no permite asegurar que la rata marrón común esté propagando la B. rochalimae. Por eso, ha agregado, será necesario llevar a cabo más investigaciones para confirmar este estudio.




