Laura Porro, estudiante de postdoctorado de la Universidad de Chicago, posa con un cráneo de heterodontosaurio.
Reuters
El examen de un pequeño cráneo fósil de un joven heterodontosaurio del Jurásico explica cómo y cuándo los dinosaurios abandonaron la dieta carnívora y empezaron a comer plantas.
El cráneo fósil del animal, que vivió durante el Jurásico temprano -hace unos 190 millones de años- en el territorio que hoy ocupa Sudáfrica, fue encontrado durante las excavaciones realizadas en los años 60 en ese país, y está en el Museo Sudafricano Iziko, en Ciudad del Cabo.
Tiene sólo cuatro centímetros y medio de largo, y debió pertenecer a un heterodontosaurio muy joven de no más de 200 gramos -los adultos eran del tamaño de un pavo de unos dos kilos y medio-.
Cambio de dieta
Explica la doctora Laura Porro, investigadora de la Universidad de Chicago (EEUU) y coautora del estudio, que probablemente los ancestros de todos los dinosaurios eran carnívoros y que los heterodontosaurios, que se encuentran entre los primeros dinosaurios adaptados al consumo de plantas, podrían representar la transición entre una y otra dieta.
Los heterodontosaurios pertenecen al gran grupo de dinosaurios herbívoros, los Ornistisquios, pero su extraña composición de dientes -largos caninos para desgarrar y molares para triturar- había suscitado entre los paleontólogos cierta discusión acerca de lo que comían.
Algunos científicos pensaban que incluían pequeños animales en su dieta normalmente vegetariana, mientras que otros sostenían que comían sólo plantas y que los colmillos eran sólo un rasgo que distinguía a los machos -un dimorfismo sexual-, como ocurre en los jabalíes.
El estudio que publica hoy la revista "Journal of Vertebrate Paleontology" y que desvela la presencia de dientes caninos en la mandíbula del recién hallado joven heterodontosaurio, apunta hacia la primera hipótesis.
Según el doctor Richard Butler, autor principal del estudio e investigador del Museo de Historia Natural en Londres, la presencia de estas piezas en un estadio del crecimiento tan temprano "sugiere que no se trata de un dimorfismo sexual, porque estos caracteres aparecen más tarde".
Los dientes, para defenderse
Los científicos sospechan que los heterodontosaurios usaban los caninos, largos como colmillos, para defenderse de los depredadores, o para cazar algún insecto o algún pequeño mamífero o reptil. Es decir, eran seguramente omnívoros ocasionales.
Lo sorprendente del estudio, y que abre una nueva incógnita, es que no han encontrado ni rastro de las piezas de reemplazo. Así que, a diferencia de la mayor parte de los reptiles, los heterodontosaurios no debían cambiar constantemente los dientes a lo largo de sus vidas.
Al parecer, se parecían más a la mayoría de mamíferos que, como nosotros, cambiamos los dientes sólo una vez. Sólo que debían aparecer más tarde, durante el crecimiento, apuntan los autores. Con un desarrollo de la dentición más lento, explican, se consigue que las piezas dentales encajen mejor las unas con las otras y el mordisco sea más preciso.
En el estudio también han participado investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido).





