27 de Enero de 2010
La maquinaria marketiniana de Apple llevaba meses calentando motores. Y hace un par de semanas que la expectación de los bloggers de tecnología y de algunos usuarios de las redes sociales, además de la prensa estadounidense (especializada o no), era máxima frente al anuncio de la nueva creación de Steve Jobs.
Y llegó el esperado y jaleado tablet de la mano de su mesías, que volvía a hacer una presentación de producto tras su última baja. El iPad, un ordenador táctil, tiene una pantalla mayor que el iPhone y podría costar sobre los 700 euros. Es sinónimo de internet, lectura de e-books y juegos.
Y como todas las apuestas de Jobs cuenta con un elegante diseño con manzana incluída, una fascinante tactibilidad y un precio... Elevado.
Sin embargo, la fuerza de Apple es tal que aunque Jobs no enseña el único tablet que hay en el mercado, presenta el tablet por antonomasia. En eso se convertirá porque como otros de sus dispositivos, (re)creará tendencia y reorganizará el mercado tecnológico.
Antes del iPod existían otros reproductores de MP3 y antes del iPhone, otros smartphones. Sin embargo, si se piensa en un reproductor de MP3, se piensa (y casi siempre se quiere) el iPod. ¿Y quién no se mira, al menos de reojo, al móvil iPhone? Sí, muchos dirán que el precio que hay que pagar por comprar un dispositivo de Apple es excesivo, que Jobs crea en los usuarios una dependencia a sus propias herramientas (a su universo), y que hay otros gadgets, más económicos y que te ofrecen casi lo mismo, o mejor conectividad. Sí... Vale.
Pero a pesar de esos argumentos, las ganancias de Apple en el último trimestre de 2009 duplicaron a las obtenidas en el mismo periodo del año anterior. Todo gracias a las ventas de ordenadores Macintosh y teléfonos iPhone. Y es que los seguidores de Apple, en su mayoría geeks devotos de la manzana blanca, no son pocos. A más de uno le temblarán las manos cuando sostenga su iPad. La estrategia de marca funciona.
es un blog de ADN.es escrito por:
Carmen Fernández
Noticias, vídeos en directo, música, redes sociales, cuadernos de bitácora, tus series favoritas, mensajería instantánea, foros, avances tecnológicos, curiosidades, compras a distancia, juegos online, realidad virtual... Internet contiene todo eso y lo contiene todo. Porque si no hay rastro en la red, es porque no existe.
Últimas entradas:
Archivo
Introduce el texto de la imagen.