08 de Enero de 2009 | Lluís Orriols
Son muchos los analistas políticos que han relacionado la intervención militar israelí en Gaza con la cercanía de las elecciones legislativas de este país, previstas para el próximo febrero. Según esta interpretación, la decisión del gobierno israelí debería entenderse como una estrategia de los partidos actualmente en el gobierno para intentar recortar distancias con respecto a su principal rival, Benjamin Netanyahu, del Likud.
Defensa nacional y democracia suelen estar estrechamente relacionadas en Israel. La situación de permanente conflicto con sus vecinos ha situado las cuestiones de defensa y seguridad en el epicentro de la competición política en este país. Según los datos del Party Manifesto Project, los partidos políticos israelíes dedican, de media, un 13% del espacio de sus programas electorales a propuestas favorables a incrementar los recursos destinados a defensa. La visibilidad de este tema en las campañas electorales israelíes contrasta con su escasa relevancia en otras democracias, en las que la práctica totalidad de sus partidos políticos reservan a estos temas un espacio marginal en sus programas electorales.
La atención que se dedica a la defensa nacional en período electoral en Israel responde a la profunda preocupación que sus ciudadanos muestran normalmente a estos temas. Los israelíes viven con el temor de una amenaza exterior y con la sensación de que sus respuestas no son suficientemente efectivas. Según una reciente encuesta del ISSP, Israel es junto con Rusia el país con mayor volumen de ciudadanos favorables a aumentos en el gasto militar (un 65%). Según esta encuesta la mayoría de los ciudadanos israelíes se sienten particularmente insatisfechos con la capacidad que tiene su país para afrontar las amenazas exteriores.
En realidad, la demanda de mayor gasto en defensa se concentra únicamente entre la comunidad judía, que representa algo más de tres cuartas partes de su población. La preferencia por el gasto militar es sensiblemente menor entre la minoría israelí de origen árabe, puesto que sólo el 24% considera que deberían destinarse más recursos a defensa.

ADN.es
Ante estos datos es difícil no estar de acuerdo con las voces que sugieren que esta intervención militar responde en parte a una necesidad de los partidos en el gobierno de demostrar en plena precampaña electoral su posición dura frente Hamás. Por el momento parece que es el líder de la oposición, Benjamin Netanyahu, quien goza de una mayor reputación de mano dura en política exterior y esta imagen parece haber ofrecido un impulso a su candidatura dada la actual situación de deterioro en las relaciones de Israel con sus vecinos.
La población está por el momento con la decisión del gobierno de intervenir en Gaza. Una encuesta efectuada hace unos días por el Canal 10 de Israel aseguraba que el 81% de la población se mostraba favorable a la intervención. No parece osado pronosticar, pues, que si la intervención acaba de forma exitosa represente un impulso a la candidatura de Kadima, encabezada por la actual ministra de asuntos exteriores Tzipi Livni.
es un blog de ADN.es escrito por:
Álex, Lluis y Laia
Laia Balcells (Universidad de Yale), Álex Guerrero (Banco Mundial) y Lluís Orriols (Universidad de Oxford) son politólogos. El objetivo del blog Si, ministro es ofrecer a los lectores de ADN una perspectiva analítica de la actualidad política de nuestro país. Desde 2004, son responsables del blog La Moqueta Verde.
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